CONVOCATORIA

 

CONGRESO INTERNACIONAL
XI JORNADAS MEDIEVALES

25 al 29 de s
eptiembre de 2006

 Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras
Universidad Nacional Autónoma de México

 
   

PROGRAMA

 

IMÁGENES  
SEDE

PARTICIPANTES/RESÚMENES

 

HOMENAJE A JOSEPH T. SNOW: CONFERENCIA MAGISTRAL

 

Joseph T. Snow (Michigan State University), “Celestina y el concepto de tiempo dramático”

   
 

PLENARIAS

 

Patrizia Botta (Università di Roma “La Sapienza”), “El léxico de la poesía cortés”

 

Pedro M. Cátedra (Universidad de Salamanca), “Liturgia, poesía y teatro en la Edad Media”

   
   
 

PONENCIAS

 

1.      María del Rosario Aguilar Perdomo (Universidad Nacional de Colombia), “La arquitectura maravillosa en los libros de caballerías españoles”

 

Múltiples descripciones arquitectónicas se encuentran en los libros de caballerías españoles. Escenarios de enfrentamientos bélicos individuales, o de aventuras amorosas y mágicas, muchos de estos espacios se corresponden con una arquitectura maravillosa, en muchas ocasiones dispuestas por seres de cualidades mágicas, como ocurre con el Castillo de la Asa Feroz del Philesbián de Candaria o la Prueba de Bondad del Felixmarte de Hircania, para el encumbramiento del héroe.

Muchas de las arquitecturas de índole maravillosa son espacios cerrados a las que aunque pueden acceder otros caballeros, sólo el héroe puede darle fin a las aventuras que allí se esconden. Por ello estos espacios significan también la posibilidad de la ratificación y reconocimiento de la colectividad cortesana de la condición heroica, en la medida en que ese espacio arquitectónico maravilloso contiene una aventura probatoria. Dichas aventuras se componen, entre otros elementos, mediante mecanismos técnicos bien conocidos para la época, como los autómatas por ejemplo, que los autores de estos libros quieren hacer pasar a sus lectores como productos de la magia, tal como lo demuestran la Ínsula Firme del Amadís de Gaula, la Gloria de Niquea en el Florisel de Niquea o la Torre de las Maravillas del Florambel de Lucea.

La representación de monumentos maravillosos es recurrente y se convierte, pues, en tópico. Este trabajo pretende entonces, de acuerdo con la concepción de espacio de la Edad Media y el Renacimiento, definir qué es una construcción arquitectónica maravillosa, cuáles son los mecanismos técnicos presentes en ésta, así como  cuáles son los elementos recurrentes en episodios de este tipo incluidos en diversos representantes del género, para finalmente develar su función y significado en el entramado narrativo.

 

2.      Magdalena Altamirano (San Diego State University, Imperial Valley), “«Y al alzar de los manteles»: el valor indicial de la comida en el Romancero viejo y de tradición oral moderna

 

Las alusiones a la comida abundan en el Romancero viejo y de tradición oral moderna. Muchas veces estas alusiones no son un elemento decorativo o pintoresco; por el contrario, en el Romancero la comida suele tener funciones diversas y, a menudo, conlleva un fuerte valor indicial. Por ejemplo, la comida frecuentemente antecede a un suceso trágico: en la versión antigua del Conde Alarcos el rey invita a comer al conde y, al final de la comida, le ordena matar a la condesa (en casa, Alarcos cena en familia y el término de la cena marca el comienzo de la tragedia); también en el Romancero viejo, el duque de Arjona es acusado y encarcelado después de comer con Juan II; en una versión moderna de Landarico es en medio de la comida cuando el rey le anuncia a la reina adúltera su decisión de emparedarla. En ocasiones ocurre que los sucesos importantes tienen lugar antes de la comida (Juan Lorenzo, Virgilios). Y más de una vez los banquetes encubren traiciones (El prior de San Juan, Rey envidioso de su sobrino) o acompañan al amor (La bella malmaridada), sobre todo en la tradición judeoespañola: Hero y Leandro y Tarquino y Lucrecia (con toda su ambigüedad). Ante este estado de cosas, creo que el análisis de las funciones y representaciones que la comida tiene en el Romancero contribuirá a nuestro conocimiento del género y nos permitirá apreciar mejor las diferencias que a este respecto muestran la tradición antigua y la moderna.

 

3.      Carmen Elena Armijo (Universidad Nacional Autónoma de México), “Canciones y danzas en el Cancionero de Juan del Encina”

 

Los siglos xv y xvi en España fueron un período de extraordinaria creatividad y desarrollo en todos los campos del saber. Respecto a la música y la danza se trata de una estación de gran riqueza. En las Cortes castellanas, poetas, pintores escultores, músicos y danzantes dan vida a una sociedad en continuo cambio y renovación. La danza, prohibida en el Medioevo, se convierte en una actividad moral y educativa en la Corte y se transforma en un arte refinado y elegante. El contexto natural del baile y la “fiesta”, una unidad compleja de múltiples acciones casi siempre ligada a los acontecimientos de la vida del príncipe (compromiso, matrimonio, nacimiento, victoria…), se desarrolla en las Cortes de la época de los Reyes Católicos.

                A través de una imagen grandiosa y espléndida, el rey, el príncipe, el duque se imponen a la admiración y al respeto de las personas de las cuales depende su fortuna. En las fiestas cortesanas la danza adquiere gran importancia y así, existen testimonios que califican a las hijas de la reina Isabel la Católica, Juana y Catalina, como excelentes bailarinas. Para las damas y nobles caballeros figurar en el baile era considerado una condición para afirmarse. De ahí la necesidad de tener un buen maestro y repertorio.        

                Juan del Encina, quien estuvo al servicio del Duque de Alba, compuso varias piezas danzables, cuya música se encuentra en el Cancionero Musical de Palacio, como: “Oy comamos y bebamos”, “Si abrá en este baldrés” y “Señora de hermosura”, entre otras. El objetivo de esta ponencia es su análisis e interpretación.

  4.      María Cristina Azuela (Universidad Nacional Autónoma de México), “Palabras devaluadas: Lenguaje y dinero en la literatura medieval francesa”
 

Alrededor del siglo xii el paso de la oralidad a la escritura y el nacimiento de las literaturas vernáculas estuvieron enmarcados por las paulatinas transformaciones de la economía feudal que daban lugar a una basada en intercambios comerciales. Ello articuló nuevas relaciones sociales donde la creciente importancia de la moneda ocupó un lugar predominante. En este trabajo se propondrá el examen de algunos rasgos de los textos y el lenguaje poético en su relación con el desarrollo del sistema monetario medieval.

 

5.      José María Balcells (Universidad de León), “Parodia sobre parodia: Las dos Carajicomedias

 

La comunicación se centra en la peculiar recepción paródica a la que dio lugar el Laberinto de Fortuna (1481) de Juan de Mena, poema que está en la base de dos epopeyas burlescas, una aparecida a comienzos del xvi, y otra en el año 2000. Conocidas ambas con el título de Carajicomedia, la primera es anónima y fue publicada dentro del Cancionero de obras de burlas provocantes a risa (1519), y la segunda es obra de Juan Goytisolo.

                Si la Carajicomedia del xvi parodia el Laberinto de Fortuna, remedando muchas de sus estrofas a través de un punto de vista obsceno, y valiéndose de un estilo que se mofa del tipo de escritura religiosa más comúnmente empleado en la época, la Carajicomedia del escritor barcelonés es una novela que parodia la referida parodia renacentista, actualizando al siglo xx los pretextos sexuales y religiosos.

                Laberinto de Fortuna exalta a algunos personajes contemporáneos, en un intento de glorificarlos. La Carajicomedia anónima exalta la historia de un carajo ya caduco, haciendo recuento de las prostitutas que avalaron su pasado poderío. En la Carajicomedia de Goytisolo se cantan las excelencias de la potencia sexual de un elenco de árabes prostituidos, presentándolos irónicamente como cooperadores necesarios para alcanzar la santidad cristiana, para lo cual se vale el novelista de un lenguaje que imita el del libro Camino, del fundador del Opus Dei.  

 

6.      Francisco Bautista (Universidad de Salamanca), “El final de la General estoria

 

Esta ponencia trata de mostrar cómo el texto portugués conocido con el título Vidas e paixões dos Apóstolos procede, no como se ha pensado hasta ahora, de un original redactado por Bernardo de Brihuega, colaborador de Alfonso X, sino del uso que de tal original latino se había llevado a cabo en el taller de la General estoria. Esto significa que las Vidas nos ofrecen un testimonio indirecto de un borrador de la General estoria que permite describir con precisión y seguridad el proceso de composición de la obra, al mismo tiempo que supone una gran novedad por lo que hace a la extensión de la obra, pues muestra que al menos en estado de borrador el texto llegó mucho más lejos de lo que se ha pensado a menudo.

 

7.      Rodrigo Bazán Bonfil (Universidad Autónoma del Estado de Morelos), “Lectura viables y  rutas alternas: hacia  un  mapa crítico del robledal de Corpes”

 

Porque buena parte de la literatura crítica tejida en torno al Cantar de  mio Çid  toma la Afrenta de Corpes como  su núcleo de análisis, el trabajo  que propongo será, primero, un censo tanto de las posturas asumidas como de las interpretaciones que se han ofrecido. Y, segundo, una valoración general de lo que unas y otras han logrado esclarecer sobre la misma, a fin de discutir la necesidad, o no, de seguir problematizando el asunto desde perspectivas que no se han considerado centrales hasta ahora, como la relación de la Afrenta con escenas similares de abuso contra mujeres en  corpora como los del Romancero nuevo o el vulgar.

 

8.      Carmen Benito-Vessels (University of Maryland, College Park), “La judeidad de la novela sentimental: el Tractado de amores de Arnalte y Lucenda

 

En mi libro, La palabra en el tiempo de las letras. Una historia heterodoxa, de próxima aparición en México (Fondo de Cultura Económica, 2006) desarrollo el concepto de la judeidad en la literatura española a partir de la definición que Jacques Derrida le dio a este término —o sea, rasgos comúnmente atribuidos al hebreo o a la cultura judía pero que no son exclusivos del hebreo, no están supeditados a la genealogía de quien se exprese en español, ni se restringen al ámbito estrictamente religioso. 

Mi intención es continuar el estudio de dicha judeidad en textos españoles escritos, tanto por judíos conversos como por cristianos viejos, durante los siglos xv y xvi.  En mi presentación me gustaría proponer una lectura celebratoria, y no beligerante, en el Tractado de amores de Arnalte y Lucenda de Diego de San Pedro. Que la novela sentimental es una religión de amor, lo dijo el siglo pasado Alicia C. de Ferraresi en su De amor y poesía en la España medieval: Prólogo a  Juan Ruiz (México, 1976, 24-42): “En el siglo xv la religio amoris emerge desembozada; todo lo que se nos dice ahora se nos había dicho antes, pero más quedo” (p. 29).  Desde entonces hasta hoy, otros muchos autores han explorado el tema de la religiosidad en el género sentimental.  Lo que a mí me interesa en particular es que la expresión amorosa en la novela sentimental es, en mi opinión, una manifestación de la llamada judeidad del español y forma parte de una historia ininterrumpida.

 

9.      Axayácatl Campos García Rojas (Universidad Nacional Autónoma de México), “«Si en la nave me quisiéredes meter, servir vos é de volonter»: la travesía femenina en la literatura medieval hispánica”

 

El estudio de los motivos folclóricos ha permitido una mejor comprensión de los profundos orígenes de muchos de los valores y sentidos artísticos de la literatura medieval hispánica. Con ello es factible establecer importantes relaciones entre diversas obras y momentos de aquel periodo y, sobre todo, apuntar la vigencia y la presencia de esas mismas obras y su significado con los tiempos posteriores y contemporáneos a nosotros.

Así, la travesía femenina en la literatura medieval hispánica queda manifiesta como uno motivo y suceso narrativo, cuya frecuencia permite establecer significativos vínculos con el folclore universal y observar que en el mundo hispánico, cobró un lugar preponderante como un valor no sólo literario, sino ético y ejemplar.

La mujer que, puesta a la deriva o por intención propia, emprende una travesía por las aguas del mar, de un lago o de un río, vive la experiencia como una prueba o un rito de paso que suele tener implicaciones sexuales o de fertilidad. Suceso narrativo que en la literatura medieval adquiere, pues, un poderoso sentido didáctico.

En esta comunicación se analizará el valor de este motivo en obras como La vida de santa María Egipciaca, El libro del cavallero Zifar, el Libro de Apolonio, las versiones tristanianas y en el Amadís de Gaula. Así, el estudio de los episodios relativos a esta materia tendrá un panorama amplio y representativo.

 

10.      Graciela Cándano (Universidad Nacional Autónoma de México), “Memoria y resonancias en la lectura de las «colecciones de exempla»”

 

En esta ponencia pretendo hacer un breve comentario acerca de la visión que existía sobre la mujer en los siglos xii y xiii; así como hacer resonar las ideas hegemónicas que han prevalecido hasta nuestra época. Recurro, a su vez, a relatos orientales que han pasado al Occidente medieval, a fin de realizar un conciso rastreo de dichas ideas, enmarcándolas en la necesidad de la memoria, que en la Edad Media constituyó un arte ético y didáctico.

 

11.      Julio César Cárdenas Arenas (Universidad de Antioquia), “Aristóteles, Avicena y santo Tomás: la doctrina de la unidad o del Dios Uno, un estudio traductológico y etimológico”

 

Como objetivo central se busca plantear una visión de conjunto del tránsito de la filosofía neoplatónica a la filosofía musulmana y de ésta a la escolástica, en el ámbito medieval; es decir determinar la estructuración de la escolástica cristiana desde el neoplatonismo ateniense (Plotino, Proclo), la falsafa musulmana (Avicena, Averroes y Algacel) y el neoplatonismo medieval musulmán (el Liber de causis, Pseudo-Aristóteles).

Se presentará una comparación lexicográfica computacional del texto griego de los Elementos de Teología de Proclo con el texto árabe y el latino del Liber de causis, el comentario de santo Tomás a este último, así como de la versión latina de la elementatio theologica de Proclo presentada por santo Tomás. Estos textos en árabe y en griego se presentaron en versiones y comentarios latinos medievales que recogen la terminología inicial con cambios conceptuales (lingüísticos y filosóficos) propios que pueden ser analizados desde la filología y la lexicografía computacional.

Un estudio sistemático de tres representantes ―Pseudo Aristóteles, Avicena, santo Tomás― que hacen de cumbre de las tres corrientes de pensamiento de la época medieval y un análisis de la recepción del Uno del neoplatonismo ateniense entre versiones árabes, sus trabajos filosóficos y su dogma teológico de la unicidad y unidad divinas al Dios-Uno de la escolástica cristiana permitirán identificar los conceptos orientados a determinar las relaciones entre las concepciones griega, islámica y escolástica.

Un análisis del léxico presente en tales textos brindará elementos para una interpretación amplia de las relaciones entre los problemas tratados. Para lo cual se mostrarán los contextos léxicales ―apariciones― y semánticos ―significados― de los mismos, mediante su lectura, traducción, interpretación y concordancia universal de lemas latinos y la transliteración de algunas términos griegos y árabes que sirvan de comparación. La investigación presenta para ello, dos fases que se entrecruzan en su elaboración y resultados, una de carácter teórico, en la cual se revisará la bibliografía existente y obtenida, así como la que espera adquirirse; otra, de carácter práctico, que pretende llevar a cabo una labor interpretativa desde actividades complementarias entre sí; primero, un estudio de los conceptos en el cual se realizará un seguimiento y exposición de los mismos y de la estructura lingüística en que se encuentran; y segundo, un estudio descriptivo utilizando el programa de lingüística computacional Cratilo, que permite realizar un rastreo analítico, sistemático de las apariciones léxicales que serán examinadas.

La filosofía medieval posee una estructura trilateral, los aportes de doctrinas filosóficas pertenecen a tres credos religiosos que construyeron el pensamiento medieval mediante síntesis interpretativas de problemas específicos, aun cuando cada credo ha poseído diferentes intenciones explicativas y argumentativas.

Poseemos de estos textos los detalles diseminados para formular una visión de conjunto y de relaciones de estas filosofías: Las tres hipóstasis nucleares del neoplatonismo (yuxh¿, nou=j, a)gaqo/j), los movimientos de procesión y reversión (pro¿odoj, e)pistrofh¿), la relación entre los conceptos del uno-unidad (to/ e/(n) y múltiple (pollo¿j, e)nna/dej), los grados de causalidad y realidad, según Plotino y Proclo. Un ejemplo comparativo: Nouªj-Inteligentia-عَقْل; Zwh/-Vita- حَيّ; Yuxh/-Anima- نَفْس; To/ ei)=nai-Esse-ens- هُويّة.

 

12.      José Carlos Castañeda Reyes (Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “De la muerte y las muertes en el mundo islámico”

 

El que esto escribe prepara actualmente un libro sobre aspectos diversos de la historia y la cultura del Islam. El título tentativo de este trabajo es Mundo islámico, siete ensayos desde México, y en  él se pretende presentar un panorama general introductorio a  esta temática.

El ensayo final de este libro, del cual se presenta un resumen en  esta ponencia, se enfoca al análisis de diversos aspectos ligados con la temática del título. Se revisan inicialmente las diversas expresiones que en la lengua árabe tienen que ver con este fenómeno biológico, lo que da pie a diversas expresiones populares, algunas de ellas de gran ingeniosidad. Luego, se analiza una muerte célebre, que tuvo hondas implicaciones en el porvenir del Islam por sus repercusiones políticas: la de Muhammad en el año 632. La muerte del fundador del Islam dio pie también al desarrollo de una rica leyenda popular en torno a la muerte de  este personaje histórico.

Posteriormente se  revisan tópicos sobre la muerte como aparece en el  S. Corán y en la tradición popular,  las características del duelo en la sociedad islámica clásica, las manifestaciones artísticas ligadas con la muerte y, finalmente, algunas de las expresiones de la misma en la literatura del Islam.

En la ponencia se presenta un resumen de algunos de los aspectos principales de este ensayo, enfocado al análisis de este que es, paradójicamente, uno de los extremos de la vida del hombre pero  el último acto de su existencia. 

 

13.      Brian A. Catlos (University of California, Santa Cruz), “¿Convivencia o conveniencia? Perspectivas sociológicas de la interacción comunitaria en la Iberia medieval”

 

Esta ponencia examina la naturaleza de la interacción socioeconómica entre cristianos, musulmanes y judíos en la Península Ibérica en la Edad Media bajo dominio musulmán y cristiano. Originalmente el debate planteado por Américo Castro y Claudio Sánchez Albornoz se centró en cuestiones de identidad cultural y de interacción de “tres religiones” o tres sociedades. En los años 70 se añadió una nueva dimensión a este debate, se incluyeron factores sociológicos (Pierre Guichard, Thomas F. Glick y Robert I. Burns). Sin embargo, las presunciones sobre el carácter de la interacción social no fueron cuestionadas. Esto ha conducido, por una parte, a la redacción de trabajos que combinan un análisis de factores culturales y sociológicos (por ejemplo David Niremberg), y por otra parte a otros trabajos más recientes (como los de Brian A. Catlos, Mark Meyerson, Elka Klein y Harvey Hames) que han roto las barreras que tradicionalmente fueron creadas para separar y definir las tres sociedades religiosas. Los últimos historiadores mencionados han intentado resolver las aparentes inconsistencias y contradicciones evidentes en la compleja red de relaciones sociales que aúnan a miembros de las tres religiones. Han estudiando los intereses y nexos que unen a individuos y colectivos locales independientemente de su religión.

Mi propuesta para entender las relaciones entre cristianos, musulmanes y judíos en la España medieval es el paradigma de “conveniencia”, que explica como las relaciones de “bajo nivel” entre los tres grupos contribuyeron a su relación estructural. De este modo, siguiendo este modelo, las declaraciones ideológicas, no se interpretan como resultado de actitudes universales y de realidades sociales generalizadas, sino como expresiones de ansiedad o ambiciones de específicos individuos y colectivos.

 

14.      Pablo A. Cavallero (Universidad de Buenos Aires), “Ideas escatológicas en la Jerarquía eclesiástica de Pseudo Dionisio”

 

A partir de estudios previos centrados en los tratados Los nombres divinos y La je­rar­quía celestial, planteamos aquí un rastreo y análisis de las ideas escatológicas que Dio­ni­sio (s. vi) presenta en este tercer tratado.

                Para la concepción escatológica de Dionisio, Nombres divinos aporta en principio las ideas bá­sicas: el hombre puede recuperar su inmortalidad original, para lo cual debe pasar por la muerte fí­sica pero además, gracias a la obra redentora de Cristo, imitándolo con su es­fuer­zo personal, puede concretar la epistrophé o camino de retorno a Dios, fuente de Vida y de In­­mortalidad. Sin embargo, no sabemos a partir de este tratado cómo se puede concretar ese pro­­ceso de epistrophé. La respuesta a esto comienza a darla el segundo tratado, donde el mís­ti­co expone las acciones que cumplen los ángeles. Allí califica a los hombres con el neologis­mo phi­lángeloi porque, de acuerdo con esta visión de Dio­nisio, son los ángeles los primeros en trans­mitir al hombre las revelaciones de Dios y quie­nes custodian al ser humano en su ca­mi­no de imitación de Jesús: ellos, como “me­dia­dores” (proxenoûntes), ayudan a que el hom­bre a­coja la iluminación bíblica, se purifique de sus maldades y se perfeccione, se haga un te­loú­me­nos en términos místicos, proceso que cul­mi­nará tras la muerte.

                En el tercer tratado, en el que nos centramos aquí, Dionisio presenta con detenimiento dos instancias de actividades que permiten al hombre prepararse para construir su vida esca­to­ló­gica: a) por una parte, los sacramentos del Bautismo y de la Eucaristía y el rito del in­cien­so o Perfume, los cantos y lecturas bíblicas, cuyo efecto es purificador, iluminador y per­fec­cio­nador, de mo­do que ellos permiten al hombre comenzar en la tierra su “asimi­la­ción a Dios”, ob­je­tivo de la vi­da escatológica; b) por otra, los ritos fúnebres de los santos, la inter­ce­sión de los santos, la o­ración por los difuntos y la unción del di­fun­to, rituales que, ante los dos des­ti­nos posibles tras la muerte (el de los santos y el de los sacrílegos), ayudan al fiel en su epis­trophé.

                De tal manera, la Jerarquía eclesiástica define las acciones que, en la comunidad e­cle­­sial, puede realizar el hombre en beneficio propio y en el de sus hermanos, para la cons­truc­ción de la zoé o vida escatológica.

 

15.      Gloria B. Chicote (Secrit – Conicet y Universidad Nacional de La Plata), “«Entre las gentes se dize,   mas no por cosa sabida». Ficcionalización, propaganda y manipulación del mensaje en el Romancero de Pedro el Cruel”

 

El conjunto de poemas denominado “Romancero de Pedro el Cruel” dista mucho de ser homogéneo. Integrado por textos procedentes de diversas tradiciones discursivas, se presenta especialmente apto para estudiar no sólo la poligénesis del género, sino también el proceso de creación de significado en función de los intereses ideológicos presentes en cada caso.

En esta serie de romances que tematizan las acciones tiránicas de Pedro, tiene particular interés el que comienza “Entre las gentes se dize,   mas no por cosa sabida” por haberse conservado en versiones que, al diferir en su grado de tradicionalización y en la interpretación normativa de los hechos históricos, permiten establecer un hilo conductor entre el romancero de génesis escrita y las transformaciones operadas en la difusión oral. En esta ocasión se propone un análisis del romance que incluye la diferenciación de marcas discursivas que lo conectan respectivamente con los ámbitos de la oralidad o la escritura, en relación con la proximidad comunicativa o la autonomización del texto. 

 

16.      Fernando Cisneros Pineda (El Colegio de México), “El Campo dei miracoli en Pisa y el Haram al-Sharif de Jerusalem”

 

El esquema del conjunto catedralicio de Pisa, en los límites de la ciudad y colindando con las murallas resulta completamente anómalo dentro de lo esperable dentro de la arquitectura urbana medieval europea, en la que generalmente las iglesias y plazas principales, tanto como los edificios relacionados con el gobierno ocupan el centro mismo de cualquier población.

Por otra parte, dentro de la relación de los elementos que lo componen, destaca la presencia de un baptisterio que antecede a la construcción basilical, alineado además con su eje, disposición poco común desde la Antigüedad para este tipo de construcciones.

Ambas particularidades únicas del Campo dei Miracoli han intrigado a los historiadores del arte, pero no se había propuesto una respuesta satisfactoria sino hasta realizarse la comparación con las mezquitas de la  antigua explanada del Templo de Jerusalén, el Haram al-Sharif, como tercer lugar sagrado para el Islam, que refleja una disposición comparable, con el Domo de la Roca en posición central en el conjunto, frente a la mezquita de al-Aqsà, en un recinto al borde del conjunto urbano.

Tales semejanzas en parte parecen explicarse en parte por la presencia de mercaderes y misioneros pisanos en Tierra Santa desde la primera cruzada, pero la adopción del esquema aparentemente se adapta a las intenciones de hacer de la ciudad la residencia imperial de Luis el Bávaro durante el siglo xiv, con lo cual parece responder a una clara intención de crear un espacio urbano único representando la sede del poder.

 

17.      Marcos Cortés Guadarrama (Universidad de Oviedo), “Santo Toribio: una variante primitiva de la leyenda en el Flos sanctorum con sus ethimologias

 

Ejemplar único, quizá uno de los primeros incunables de la Península Ibérica, caso de indeterminada procedencia para filólogos, bibliófilos e historiadores de la imprenta ―quienes señalan, tentativamente, un par de ciudades en territorio español y un par de décadas en la segunda mitad del siglo xv―, el primer santoral castellano impreso descansa, hoy por hoy, en la sección de libros raros y colecciones especiales de la Biblioteca del Congreso de Washintong, D.C.: Incun X/7.59. He aquí, pues, el Flos sanctorum con sus ethimologias, un texto cuyas páginas se encuentran, prácticamente, inexploradas.

Esta obra, como todas las pertenecientes al género del flos sanctorum, debe mucho de su contenido a su fuente principal, la Leyenda Aurea, de Jacobo de Vorágine. Pero tal y como ocurre con otros santorales castellanos medievales, que desde los trabajos de Thompson y Walsh vienen siendo clasificados en los dos grupos conocidos como compilación A y compilación B, el incunable presenta sus propias peculiaridades. Entre éstas, una de las más notorias es la adición de algunas vidas de santos que no aparecen referidas ni en la Leyenda, y ―salvo casos específicos, como el que aquí estudiamos― ni en ninguno de los santorales de las dos mencionadas compilaciones. Tal es el caso de la vida de san Julián y santa Basilisa ―vidas que ya han sido motivo de un riguroso estudio por Natalia Fernández (2005: en prensa)―; la Transfiguración del Señor; la vida de san Antolín; la vida de san Severino; una especie de índice comentado titulado “para saber del antecristo y de otras cosas”; y la vida de un santo que es el que ahora nos interesa: santo Toribio, obispo de Astorga.

Exaltar las vidas de santos varones y santas mujeres originarios de lo que hoy comprende al territorio español es un tema que se encuentra plenamente desarrollado en la literatura medieval castellana, siendo la obra hagiográfica de Berceo el caso más celebrado. La caracterización de la vida de un santo, cuya fuente no se halla en el texto de Vorágine, hace suponer cierto interés a favor de un culto local. Aunado a ello, resulta de particular interés que la vida de santo Toribio que aquí se nos ofrece se aleja del núcleo de la leyenda que identifica a este santo: el motivo del arca santa con todas sus reliquias, mostrando en su lugar una versión que se aproxima más a la veracidad biográfica.  Estos datos pudieran ser determinantes para resolver algunas de las dudas que plantea el incunable, tales como su procedencia y su posible fecha de composición.

Así pues, en esta comunicación se estudiará la caracterización y tipología de la leyenda de este santo, tratando de identificar las posibles fuentes para su elaboración y, analizados los resultados, intentar establecer algunas razones acerca del interés del copista en mantener un relato de esta naturaleza en el incunable.

 

18.      Luzdivina Cuesta (Universidad de León), “Medea y sus transformaciones en la General Estoria. La justificación de lo maravilloso”

 

El equipo dirigido por Alfonso X incorpora a la General Estoria el relato de las metamorfosis debidas al poder de Medea valiéndose de los comentaristas medievales de la obra ovidiana para proporcionar una justificación de lo maravilloso que sea compatible con el cristianismo y la cultura medieval del siglo xiii. Alfonso X desarrolla una labor de adaptación de la cultura clásica que le convierte en un nuevo intermediario entre ésta y su época, siguiendo el camino abierto por los moralizadores medievales. El estudio se enmarca en un proyecto más amplio sobre las fuentes de la General Estoria y continúa la línea desarrollada en la comunicación presentada al XI Congreso de la ahlm.

 

19.      Silvia Delpy (Universidad de Buenos Aires), “Los juegos de las palabras y del silencio: Yvain o el Caballero del león de Chrétien de Troyes”

 

La inscripción del comienzo de la narración dentro del ámbito de la festividad de Pentecostés, cuyo simbolismo apunta, entre otros aspectos, a la celebración de la palabra, parece orientar el texto hacia un rumbo en el cual el protagonismo de dicha entidad ocupa un espacio de no escasa relevancia. Es precisamente a partir del relato de Calogrenant que la palabra se erige como desencadenante de la aventura y que esta, a su vez, se constituye en glosa de ese segmento de la narración.

                Lo que intentaremos señalar en el presente trabajo es el poder de eficacia de la palabra, cuya consistencia la convierte en acontecimiento que determinará el derrotero del  discurso narrativo.

                Enmascarada, equívoca, sutil o transparente genera una comunicación compleja que, finalmente, deberá ser ordenada y restaurada a través de la instancia del silencio (mutismo de Yvain durante su locura) que permitirá redescubrir los códigos quebrantados y las palabras olvidadas.

 

20.      Javier Domínguez García (Utah State University), “El Camino de Santiago y la construcción de la etnogénesis española: nuevas aproximaciones metodológicas a la Historia Silense y al Codex Calixtinus

 

La ponencia propone una innovadora aproximación capaz de examinar, desde el análisis riguroso, la funcionalidad del Camino de Santiago en la creación de una etnogénesis nacional (entiéndase como catolicismo genético español) mediante la relación que se establece entre símbolos, rituales y mitos en la peregrinación a Santiago de Compostela.

Esta aproximación, basada en parte en las propuestas del materialismo histórico, nos permite devolver los textos literarios presentados a la cultura e historia que los vio florecer y al momento preciso de su producción sin necesidad de separarlos de otros discursos sociales o políticos de la época.  Mi propuesta se basa en la necesidad de evitar una lectura inducida que nos lleve a la teleológica de la nación española, a la misma vez, intento mostrar la articulación del Camino de Santiago como una construcción cultural flexible y dinámica, producida y alterada por unas circunstancias socio-históricas concretas que se deben situar fuera de las limitaciones estrictamente nacionalistas.

Desde este punto de vista, la identidad cultural española, creada y negociada en parte por el uso de los símbolos, ritos y mitos jacobeos, se desvela como un proceso dinámico en el que participan discursos opuestos, contradictorios y desafiantes a la hegemonía operante. 

Para la elaboración de mi tesis en esta ponencia he seleccionado dos textos del siglo XII que muestran, dentro de una geografía cultural más amplia, la dinámica de una representación identitaria iniciada tres siglos antes por Beato de Liébana y puesta de manifiesto en la articulación del Camino de Santiago: La Historia Silense (supuestamente escrita en el monasterio de santo Domingo de Silos entre 1109 y 1118 por el obispo don Pedro de León) y el Codex Calixtinus (atribuido al Papa Calixto II y redactado en Francia entre los años 1160 y 1180).  En el análisis de ambos textos veremos cómo la práctica del ritual deriva, e implica al mismo tiempo, la construcción de relaciones de poder cuando este poder es puesto de manifiesto por medio de una hierofanía (el descubrimiento del sepulcro apostólico). Los mecanismos de identificación social y cultural funcionan mediante la manifestación de lo sagrado, por lo que la comunidad puede experimentar en esta manera una unión simbólica e imaginada que está implícita en los procesos de construcción sociales y culturales llevados a cabo por las elites hegemónicas.  Es en este espacio emergente en donde cobran plena importancia las acciones y representaciones de los símbolos y rituales que se proyectan para favorecer la solidaridad de identidades colectivas y para actuar como nexos entre los súbditos de la periferia amenazada por el caos y el poder centrípeto que se representa en el cosmos.

Para concluir, veremos que el significado del ritual de peregrinación y la construcción de tal significado implican un compromiso con nuevas metodologías de análisis que favorecen un panorama cultural, histórico e ideológico más amplio.  El hecho de situarlo en su contexto histórico no solamente proporciona un trasfondo más amplio, sino que también sirve para mostrar el proceso de interpretación de significados y su aplicación política y social. 

 

21.      Brenda Franco Valdés (Universidad Nacional Autónoma de México), “Fiometa: Una visión moralista”

 

Se ha encontrado en La elegía de doña Fiameta una de las fuentes principales de la ficción sentimental, el tono quejumbroso de su protagonista, las continuas referencias clásicas y, las aflicciones amorosas son frecuentes en las heroínas sentimentales. Juan de Flores consigue llevar al límite tales mecanismos y proseguir la historia de Fiameta, y da oportunidad de conocer el punto de vista de Pánfilo ―quien se muestra arrepentido por el adulterio―, al misino tiempo que muestra la pena de la que son merecedores los trasgresores de las normas sociales y morales.

    El objeto de este trabajo, es, pues, analizar la transformación del texto de Boccaccio a los preceptos moralizantes del texto de Juan de Flores. El honor, la fama y la fidelidad al marido se convertirán en los elementos claves del Grimalte y Gradissa. Si en el primer tratado el amor carnal era enaltecido sobre el conyugal, en el segundo se exponen los inconvenientes y las consecuencias del loco amor conduciendo a sus personajes hasta la penitencia, incluso, más allá de la muerte, sobresaliendo su carácter moralizador.

     Grimalte y Gradissa, de este modo, se vuelve un testimonio de la fatalidad que trae consigo las rupturas de la moral española del siglo xv, transformando el texto pagano de Boccaccio en una obra didáctica para fines eclesiásticos. Todos sus personajes terminarán sentenciados, a excepción de Gradissa quien se mantiene al margen de juego amoroso.

  22.      Laurette Godinas (El Colegio de México), “De mujeres y judíos: el humor en la homilética del siglo xv castellano”
 

La homilética cuatrocentista, bajo todas sus formas, no sólo responde a reglas de composición bien establecidas, sino que refleja una preocupación por las temáticas importantes en el contexto bajomedieval. Sin duda las mujeres y los judíos son, en este corpus que va desde los sermones castellanos de san Vicente Ferrer hasta el Arcipreste de Talavera, temas fundamentales que los predicadores y autores tratan, en la línea horaciana del docere delectandi, con un sentido del humor que pocas veces se sospecha en estos textos de apariencia tan seria.

 

23.      Nora Marcela Gómez (Universidad de Buenos Aires. dimed-conicet), Una metáfora del Infierno”

 

Los artistas-artesanos medievales representaron el lugar del castigo eterno con diversos recursos formales. Uno de ellos, la boca-devoradora, se impuso paulatinamente. El presente estudio abordará el origen de tal representación, su posible referencia escrituraria y exegética, su autonomía con respecto a las descripciones literarias infernales; en definitiva, su carácter metafórico para aludir al lugar de la condena eterna de los pecadores.

Se analizarán ejemplos iluminados y escultóricos insulares, franceses e hispanos.

 

24.      Aurelio González (El Colegio de México), “Romances caballerescos: tópicos y fórmulas”

 

En el Romancero viejo habitualmente se ha distinguido un grupo de romances bajo el nombre de caballerescos, si bien por su temática de amores y aventuras podrían clasificarse como novelescos, por su estilo algunas versiones corresponden a los romances juglarescos y otros son plenamente tradicionales. Sin embargo hay una serie de elementos compositivos que los identifica y prolonga sus características hasta el Romancero nuevo de los siglos xvi y xvii. Algunos de estos elementos son fórmulas y otros son tópicos, algunos pertenecen al lenguaje general del Romancero, pero otros adquieren rasgos distintivos. En esta ponencia se señalaran algunos de estos elementos genéricos así como sus rasgos peculiares en un corpus en el que se encuentran entre otros los romances del ciclo carolingio, del ciclo artúrico y sus derivaciones.

 

25.      Jaime Hernández Vargas (The University of Western Ontario),, “Viudas, dueñas, enanas y doncellas de edad avanzada: arquetipos de misoginia y humor en la narrativa caballeresca”

 

En esta comunicación presento a algunas mujeres de la narrativa caballeresca que, por rasgos constantes e individuales, son dignas de formar una tipología más en la narrativa caballeresca. En general, se trata de personajes cuya edad está cercana o rebasa los cincuenta años, que se muestran como entes necesitados del acompañamiento de un varón, generalmente un caballero joven, tratan así de saciar sus pasiones sexuales o adquirir una mejor condición social, utilizan una variedad de recursos para atraer la atención de éstos, que la mayoría de las veces tienen toques humorísticos. Sin embargo, no sólo trato de exponer personalidades femeninas que entran en el campo del humor, considero que estos casos muestran una misoginia velada en cuanto a la sexualidad femenina y al poder que se les niega, por su condición de ser mujeres. Así, divido la presentación en dos partes:

1) Mujeres lascivas, coléricas, desquiciadas y perversas cuyas características, según Pinciano, son verosímiles a la naturaleza particular de algunos viejos.

2) Mujeres tímidas, inexpertas, ingenuas (pero sagaces) que no pueden defenderse por sí mismas.

En fin, pretendo indicar que cuando la mujer no es punto de miedo o de críticas mordaces, es centro de bromas o de humillación.

  26. Ainara Herrán Martínez de San Vicente (Universidad Complutense de Madrid), “«Pues soys de virtudes un tan claro espejo»: La imagen del mecenas en las Suplicaciones de Pero Guillén de Segovia al arzobispo Carrillo”
 

El arzobispo de Toledo Alfonso Carrillo fue una figura decisiva en la política castellana durante los últimos años del reinado de Enrique IV y los primeros del siguiente, el de los Reyes Católicos. A pesar de su implicación en los asuntos del reino, no se dedicó a ello en exclusividad, sino que mantuvo un círculo literario-intelectual de corte humanista. Los dos poetas más destacables dentro de este círculo fueron Pero Guillén de Segovia y Gómez Manrique, aunque también participaron en él Álvarez Gato, Pero Díaz de Toledo, Rodrigo Cota, Juan de Mazuela, Antón de Montoro y Juan Poeta.

Durante su estancia en la casa del arzobispo, Pero Guillén redactó numerosos poemas, entre los que se encuentran las Suplicaciones dirigidas a su protector. Mi propuesta para este Congreso es analizar dichos textos desde el punto de vista de la alabanza al mecenas. Mi objetivo es constatar la deuda literaria que el poeta mantiene con el eclesiástico, quien, según el mismo Guillén, le salvó la vida. El mecenazgo es una práctica fundamental para el desarrollo de la literatura en el siglo xv, y ésta tan solo pretende ser una ejemplificación de ello.

 

27.      Alejandro Higashi (Universidad Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “La entençion en la literatura sapiencial castellana”

 

Una lectura superficial de la literatura sapiencial castellana muestra que la entençion o intentio fue un aspecto estructurante del sentido que debía orientar la lectura. En textos tan importantes como los escritos manuelinos se advierte ya que cualquier cambio de la expresión por los malos copistas puede mudar “toda la entençión et toda la sentençia” y, refiriéndose a los errores que el lector encontrase, pide que no “pongan [la] culpa a la mi entencion, ca Dios sabe buena la ove, mas pongan[la] a la mengua del mi entendiemiento”. Las preguntas que subyacen a este hecho, por supuesto, son importantes: ¿puede ser esta intentio una clave de lectura eficiente para el lector actual? ¿qué nos asegura que debemos creer y confiar en la intentio expresa del autor?

                En este estudio me propongo mostrar los nexos que hubo para el lector medieval entre esta intentio en el marco de la literatura sapiencial y el marco mucho más estricto y ordenado de los instrumentos legales de la época, con el propósito de revalorar el peso que tenía este concepto, sólo en apariencia ambiguo, dentro de un campo más amplio de correspondencias.

 

28.      Ximena Illanes Zubieta (Universidad Católica de Chile y Universitat de Barcelona), “Las infancias olvidadas: niños y niñas abandonados en el Hospital de la Santa Creu de Barcelona (s. xv)”

 

La ponencia intenta acercarnos al mundo de la infancia marginada a fines del Medioevo español. Hemos seleccionado tres Libros de Expósitos del Hospital (1410, 1412-1413 y 1427) que nos informan sobre alrededor de 667 niños y niñas. A través de éstos dos últimos (1412-1413 y 1427) intentaremos conocer los primeros años de la vida del niño y su cruda realidad. Los registros del hospital nos describen la llegada de los menores y la forma en que fueron abandonados, sus problemas alimenticios, la pobreza, las enfermedades más comunes y el acogimiento que recibieron. Los altos índices de mortandad nos indica la difícil subsistencia de la época. Las posibles razones del abandono y sus vestimentas nos dan a entender que fue un grupo marginado y olvidado por la mayoría. El hospital recurrió a las nodrizas que asumieron el papel de cuidado y de suministro  de medicamentos y vestimenta. El cobijo recibido se tradujo, algunas veces, en lazos afectivos y en sentimientos de seguridad y de confianza, aliviando la desprotegida realidad de estos pequeños. Los que sobrevivieron a los primeros años de vida debieron insertarse rápidamente al trabajo, aunque muchos se perdieron en el camino. El primero de los libros seleccionados (1410) nos introduce a la segunda etapa de la infancia. Ésta se hace corta; son hombres y mujeres “en miniatura” que deben insertarse en la sociedad y el trabajo: algunos escapan de sus lugares de trabajo; otros son devueltos al Hospital por enfermedad o mal desempeño; algunos contraen matrimonio y unos pocos logran una vida estable. En fin, marginados y apartados mayoritariamente por la sociedad en que viven.

 

29.      Óscar Jiménez Torres (Universidad Panamericana), “La concepción aristotélica del lugar como «primer límite inmóvil del continente», según Tomás de Aquino”

 

Este trabajo se aboca al análisis de la concepción aristotélica del lugar como “límite del continente inmóvil”, a la luz del pensamiento de Tomás de Aquino. El planteamiento de Aristóteles así como sus problemáticas derivadas, sirven para dialogar con pensadores que también intentaron dar razón de este asunto, como Pseudo-Justino, Filopono, Avicena y Averroes. Se analizan los supuestos aristotélicos con referencia al lugar, en la Física de Aristóteles, según la consideración de Tomás de Aquino en su comentario a dicha obra.

La exposición se divide en cuatro partes: primero, se analizan algunos presupuestos aristotélicos con respecto al lugar y su relación con la materia; segundo, esos supuestos en relación con la posible tridimensionalidad del lugar. Tercero, se exponen las posiciones de los filósofos ya citados, con respecto al movimiento y al lugar. Cuarto, se propone un posible uso de la definición del lugar para unir las nociones de lugar y de universo.

  30.      Rosalba Lendo (Universidad Nacional Autónoma de México), “La interpretación medieval de la Fortuna a través de sus representaciones en algunas novelas artúricas francesas de los siglos xii y xiii
 

Dentro de la mitología legada por la Antigüedad, que tuvo una gran influencia en la literatura medieval francesa, la Fortuna ocupa, sin duda alguna, un lugar preponderante. El tema fue ampliamente explotado en todos los géneros literarios, dando como resultado desde la banal figura alegórica, inagotable y monótona interrogación dolorosa de las vicisitudes del destino humano, hasta magistrales desarrollos de una clara profundidad dramática. Las representaciones e interpretaciones que ofrece la literatura medieval francesa de la antigua diosa son diversas. Nuestro estudio se centrará en algunas novelas artúricas de los siglos xii y xiii,  en las que se puede observar la dificultad que tuvo la noción pagana de la Fortuna para integrarse en esta literatura en la que conciliar la acción de la Fortuna con la de Dios Todopoderoso parecía tarea imposible. Así, algunos autores se dedicaron simplemente a explotar la figura tópica sin ocuparse de los espinosos problemas teológicos, mientras que otros intentaron la difícil tarea de conciliación planteada por Boecio y convirtieron  a la Fortuna en servidora de Dios, sin lograr resolver totalmente las contradicciones que implicó su cristianización.

 

31.      Lucila Lobato Osorio (Universidad Nacional Autónoma de México), “El caballero Arderique: entre el amor desapasionado y sus tres matrimonios con la misma dama”

 

El motor central de Arderique ―del libro de caballerías cuya primera publicación en castellano data de 1517― no es el amor por su dama, sino la necesidad de la aventura, además de la lealtad para con sus amigos y la bonhomía que detenta a favor de quienes requieren sus servicios como hombre de armas. Aun así, y pese a que no es el aprecio por Leonor el que lo mueve, se casará con ella tres veces y habrá de obtener, casi sin proponérselo, el poder que ese matrimonio por conveniencia le confiere. Sin embargo, será el amor que le profesa la mujer el que lo involucra en una serie de acontecimientos que auspician tanto el desarrollo de la obra como el crecimiento de Arderique en tanto caballero.

                En la obra, de la cual se tiene noticia que fue escrita en el siglo xv probablemente en catalán, existe entonces una marcada y por ello singular ausencia de erotismo entre los amantes y falta de pasión por parte del caballero. A tal grado llega su desapego que durante un largo viaje Arderique sencillamente olvida enviar noticias suyas a la corte y a Leonor, motivo por el cual la dama considera que la ha olvidado y cae en un severo cuadro depresivo que la conduce a la muerte.

                En este trabajo analizaré el proceso de desarrollo del caballero en relación con el amor que siente Leonor por Arderique y que en muchos momentos determinará las aventuras y destino de éste, así como los tres matrimonios que entre ellos se efectúan. También estableceré la función que cada una de estas ceremonias tiene para la obra. Por lo pronto es preciso decir que la primer unión consiste en un matrimonio secreto; la segunda sucede frente a los vasallos rebeldes de un poblado a fin de que acepten a Arderique como su señor y la tercera es rodeado de los amigos de la pareja para oficializar la unión “amorosa” y la obtención del ducado de Normandía después de una batalla decisiva contra sus oponentes.

                La noción de amor en el Arderique es interesante porque el caballero no es ni de lejos apasionado con respecto a ninguna de las doncellas con quien mantiene trato, a las que ayuda y a quienes encauza (a veces para disgusto de las propias mujeres) a fin de que contraigan matrimonio con sus amigos. Las capacidades guerreras de Arderique y su presencia física lo hacen ser requerido y casi acosado por las damas. Nuestro caballero se valdrá de su apostura y capacidad para, llegado el momento, tomar por tercera vez como esposa a Leonor y conseguir el ducado de Normandía, objetivo ulterior por el que en efecto lucha.

 

32.      Leticia López (Universidad Nacional Autónoma de México), “La transformación de la bestia en hombre: Metamorfosis y bestiarios en la metáfora vivista de la educación”

 

En el complejo pensamiento humanístico de Juan Luis Vives (1492-3/1540) son perceptibles sus presupuestos clásicos y medievales. El lapidario principio, expresado a través de una metáfora, de que la educación es la transformación de la bestezuela en hombre encierra y sintetiza una gran variedad de doctrinas de autores antiguos (Platón, Aristóteles, Cicerón, Ovidio, Quintiliano) y textos medievales (el Physiologus y los bestiarios).

En lo que podría parecer una abigarrada concentración de teorías emerge una singular y coherente utopía, la del hombre educado, conformada sobre la base de una larga tradición que analiza la naturaleza y las cualidades del hombre, particularmente frente a la bestia. Este hombre, de cara a sus retos y a sus limitaciones, resulta de una metamorfosis en la que, a lo largo del proceso formativo, se constrastan los rasgos de lo humano propiamente dicho con lo animal a través de los subterfugios de la lengua para erigirse en sus dimensiones racional, lingüística y, en última instancia, epistemológica.

                Así, más allá de establecer con claridad cuáles son los rasgos que caracterizan la educación vivista y, a partir de ellos, cuáles la diferencian de la medieval, en la presente comunicación se pretende sobre todo analizar las fuentes clásicas y medievales en la conformación de un postulado educativo que tuvo gran influencia sobre su propio siglo y los subsiguientes.

 

33.      Luis Xavier López Farjeat (Universidad Panamericana), “Política, felicidad y ascetismo en el Régimen del solitario de Ibn Bājja”

 

El primer comentador árabe de Aristóteles en Occidente fue Ibn Bājja. Abū Bakr Muhammad ibn Yahyà ibn al-Sā´igh ibn Bājja, músico, poeta, médico y filósofo, nació en Zaragoza alrededor de 1080 y murió en Fez en el año 1138. Avempace, como se le conoció en el mundo latino, es un pensador fascinante. Conocía extraordinariamente bien la filosofía de los orientales y, en especial, la de al-Fārābī, el fundador de la filosofía política islámica. Escritos políticos de al-Fārābī como el Libro de la Política (Kitāb al- Siyāsa al- Madaniyya) o El camino de la Felicidad (Kitāb al- tanbīh ‘alà sabīl al- sa’āda) y, sobre todo, La ciudad ideal (Arā’ Ahl al- Madīnah al- Fādilah), serán definitivos para comprender la filosofía política islámica y, específicamente, el proyecto político que Avempace presenta en su obra titulada El régimen del solitario (Tadbīr al-mutawahhid).

Las preocupaciones intelectuales de Avempace están completamente vinculadas con el ideal de la vida humana. Por ello, desde su perspectiva la filosofía nos conduce al modo de vida más perfecto, al de la sabiduría y la actividad contemplativa. Pero no se trata de un aprendizaje erudito ni de la simple recolección de datos. La filosofía es más noble y elevada que cualquier otro saber porque nos permite descubrir nuestra propia interioridad, es decir, el alma espiritual. Desde este planteamiento no parece extraño encontrar en las obras filosóficas de Avempace un descrédito de lo corpóreo y la invitación a una experiencia místico-intelectual. Por esta razón, uno de los temas centrales de su filosofía es la unidad con el intelecto agente, experiencia que nos conduce, también, a la felicidad.

La tesis central del Régimen del solitario es la siguiente: toda ciudad y sociedad es imperfecta; por lo tanto, la única felicidad posible será la del hombre aislado, ya sea él solo o en una comunidad: “[…] el régimen correcto únicamente será el del [hombre] aislado, tanto si se trata de uno solo como si son más, en tanto no se una la comunidad o la ciudad a sus doctrinas. A estos [solitarios] es los que los sufíes designan con el nombre de extranjeros, ya que, aunque vivan en sus propios países o entre sus compañeros y vecinos, [en realidad] son extranjeros en sus ideas, pues se han marchado con sus pensamientos a otros niveles [de vida] que son para ellos como sus patrias. Todo esto aparte de otras cosas que dicen”.

Este libro de Avempace trata, entonces, acerca de cómo debe regirse la vida del solitario para alcanzar la máxima perfección de su existencia. La tesis resulta desconcertante considerando que la vida política de un individuo supone la convivencia con la comunidad. Se vuelve todavía más desconcertante cuando descubrimos que El régimen del solitario, un libro teóricamente de filosofía política, ofrece una alternativa para el individuo que, convencido de que no existe ninguna sociedad ni modelo político que resulte efectivo, decide alcanzar la felicidad por sus propios medios: en el aislamiento y la vida ascética. El objetivo de este trabajo es evaluar los argumentos que esgrime Avempace a favor de la soledad como la vía más certera para la obtención de la felicidad. 

 

34.      Karla Xiomara Luna Mariscal (Universidad de Zaragoza), “Problemas teóricos y metodológicos en la elaboración de un índice de motivos folclóricos de las historias caballerescas del siglo xvi

 

La finalidad de esta exposición es señalar algunas de las dificultades teóricas y metodológicas que plantea el estudio del motivo en las historias caballerescas del siglo xvi, a partir de la elaboración de un índice de motivos y su posible versión informática. La confección de este índice se inscribe en la línea de investigación abierta por Cacho Blecua. La catalogación supone un proceso de abstracción e interpretación que debe estar regido por criterios lo más riguroso posibles referentes a los problemas esenciales de esta unidad narrativa: límites, variedad de funciones, significaciones propias de cada ocurrencia y nivel de abstracción. Cuestiones que se proyectan siempre en relación con la problemática específica planteada por el corpus breve: su unidad como género y su definición desde un punto de vista externo como género editorial. La presencia de motivos folclóricos como esquema argumental de muchas de estas obras puede contribuir a su definición genérica desde un punto de vista interno.

 

35      Claudia Magos (Universidad Nacional Autónoma de México), “La medievalización de la Guerra de Troya”

 

Debido a que una cultura se conforma por símbolos, a los que todos sus integrantes conocen y en los cuales se reconocen como miembros de una comunidad, en el Libro de Alexandre nos es posible reconocer voces y reminiscencias de historias y héroes antiguos que salen a nuestro paso vestidos con ropajes nuevos para recordarnos su origen y universalidad. Mientras en los primeros textos que tomaron como personaje al héroe macedonio, éste seguía las características épicas de las obras de Homero y Hesiodo, en el texto medieval castellano se muestra a un héroe cargado con virtudes especiales, podríamos decir que alejado de la divinidad, y poseedor de una elevación espiritual, transformación, o medievalización, que se repite en el tratamiento que se da a todos los temas clásicos en él contenidos, como en el caso de la arenga que Alejandro dirige a su ejército, previa al primer enfrentamiento con los persas, y en torno a la cual versará mi trabajo: “La medievalización de la Guerra de Troya”.

 

36.      Enric Mallorquí-Ruscalleda (Princeton University), “«Se canta lo que se pierde»: subjetividad, escritura y memoria en la Carajicomedia (1506-1519) y en Memoria de mis putas tristes (2004) de Gabriel García Márquez”

 

Escribir es releer un texto anterior, es reescribirlo. Es lo que hace Pierre Menard con la novela de Cervantes. Es lo que hace el maestro colombiano Gabriel García Márquez en su recientemente publicada Memoria de mis putas tristes (México: Mondadori, 2004). Y es lo que hizo, en su momento, por allá en el siglo xvi, el anónimo autor de la Carajicomedia. Todos estos textos responden, en último término, a una estructura especular: versiones de un texto anterior que el relato invierte o revierte desde los significantes literarios. Si el autor anónimo invierte la historia ya contada por Juan de Mena en El laberinto de Fortuna o Trescientas (1444) para parodiarla, García Márquez revierte la historia y las imágenes ya advertidas por el autor anónimo constituyendo así un discurso de continuidad dentro de la literatura escrita en español a lo largo de todos los tiempos que pasa por la reflexión sobre los procesos de escritura, en tanto que metáfora de la vida y de la muerte, como forma liberadora de la agonía y como medio de representación de memoria y de la subjetividad, cuya ruta de revelación es, sin lugar a dudas, la sexualidad, aunque en el caso de García Márquez, al final de la obra ésta se vea sustituida por el descubrimiento del amor.

Es por esta razón que, en este trabajo, se persigue trazar los puntos de contacto entre estos dos textos con la finalidad de establecer su principio estructurador, esto es, explicar a partir de qué mecanismos están organizados y a qué motivaciones responden.

 

37.      Antonio Manzanares Pascual (Universidad de Las Palmas de Gran Canaria), “El  «primitivismo» como concepto crítico-estético en relación con la cultura medieval. El arte de Berceo”

 

El concepto de “primitivismo”, usual en la historia del  arte y reivindicado para sí por le estética moderna (Baudelaire, Corot, etc.), y clave fundamental del arte de la modernidad, se ha puesto con frecuencia de una manera más o menos consciente y expresa en relación con la cultura (el arte, la literatura) medieval.  Desde  Ernst Robert Curtius carece de sentido albergar cualquier duda acerca de las raíces clásicas y latinas de la cultura medieval. Mas tal continuidad no contradice la originalidad, el hecho de que algo nuevo y auroral comienza a adquirir realidad y desarrollo: el engendrarse y gestarse del espíritu europeo. El primitivismo medieval está en relación con este carácter originario, pues en lo originario están la inmediatez, el candor, la infancia, el vivo sentido de lo concreto y lo esencial que vendrán luego a ser objeto de añoranza cuando el desenvolvimiento de la cultura haya recorrido los caminos de lo complejo, del trasfondo, de la pérdida de la inocencia. Por eso aconsejaba Azorín acerca de un  primitivo como Berceo: “No creáis a quien os diga que nació a finales del siglo xii, Berceo es un poeta de nuestros días”. Es precisamente de Berceo de quien hablaremos, como ejemplo eminente y singular de este poético candor propio de la cultura del románico ―especialmente en su lenguaje (siguiendo a Guillén)―, de este concepto de primitivismo cuya vaguedad e imprecisión, para hacerlo proficuo, intentaremos reducir en lo posible discutiendo sobre los problemas, las aristas, los relativismos varios que encierra.

 

38.      Gabriela Martin (El Colegio de México), “La tradición antihomérica en la Edad Media: Benoît de Sainte-Maure y sus continuadores”

 

Benoît de Sainte-Maure y, en general, el Occidente medieval, no tuvo acceso a la obra de Homero, considerado más como el nombre respetado de un “clérigo” de gran talento, de gran sabiduría, cuya autoridad en materia histórica, sin embargo, estaba fuertemente cuestionada. Los versos 56-70 del prólogo de su Roman de Troie son eco de la condena contra Homero ―en particular de las “fábulas” de los poetas— formuladas por Platón, retomadas por Cicerón y estructuradas posteriormente por san Agustín y la apologética cristiana.

                Según el tópico que llega desde la Antigüedad a la Edad Media, el mejor historiador era aquel que había sido testigo o, todavía mejor, actor de los sucesos que relataba. En este sentido, en la narración de los hechos de la Guerra de Troya se privilegiaron los relatos de dos pretendidos testigos que participaron en la guerra, la Excidio Troiae historia y Ephemeriis belli Troiani atribuidos respectivamente a Dares Frigio y Dictis Cretense, que se encuentran en la base del Roman de Troie y, de ahí, de gran parte de los relatos medievales que recrean la guerra troyana.

                Mi intención es revisar las características comunes entre las obras de Dares y Dictis y el Roman de Troie que muestran la manera en la que funciona el relevo de la materia troyana: la concepción del relato histórico, el tratamiento de las fuentes, los modelos de escritura, la visión global de la guerra y sus personajes, con el fin de reflexionar sobre las fronteras entre historia y literatura que, durante la Edad Media, encuentran un límite natural en el llamado roman antiguo.
 

39.      Purificación Martínez (East Carolina University), “María de Molina y el ejercicio renuente del poder en la Crónica de Fernando IV

 

La Crónica de Fernando IV, del siglo XIV y autor anónimo, es considerada una crónica molinista, esto es, de defensa acérrima de las acciones e ideología de María de Molina. Esta mujer, tres veces reina, inspira reverencia y admiración en el cronista, que traza con su pluma un  personaje fuerte, pero también dotado de todas las virtudes deseables y necesarias en toda mujer noble medieval.

                A pesar de la opinión unánime de la crítica en cuanto al contenido ideológico de la crónica,  hasta el momento no se ha presentado un análisis detallado de cómo se construye el personaje de María en la misma, ni tampoco se han interpretado adecuadamente el significado de este personaje a la hora de comprender el papel de la mujer en la Edad Media. En el presente trabajo me propongo examinar estos dos aspectos

                En la primera parte del trabajo examinaré los mecanismos narratológicos empleados en la crónica. El autor crea un personaje formidable y poderoso  a través de una cuidada selección del lenguaje empleado en relatar los sucesos de la historia; con la reiteración de ciertos motivos  narrativos y, principalmente, con el diseño de un narrador dependiente en sus juicios de las acciones y la información que el personaje principal tiene a bien de proporcionar tanto a él como al lector.

                A primera vista, el lector moderno se encuentra ante un ejemplo de mujer fuerte que gobierna “virilmente.” Sin embargo, tanto las acciones de María como de los hombres que la rodean, permiten concluir que el poder de la reina es visto por todos, incluso por ella misma, como “extraordinario” y por ello destinado a terminar una vez pueda restaurarse el orden natural de las cosas.

 

40.      Mariana Masera (Universidad Nacional Autónoma de México), “Canciones híbridas: la voz femenina popular y el travestismo poético culto”

 

La presencia importante de la voz femenina es uno de los rasgos distintivos que identifican al antiguo cancionero popular hispánico frente a la lírica culta contemporánea y a la  lírica folklórica moderna. Esta voz femenina desenvuelta y sensual se opone a la voz  llorosa y razonadora del amante cortesano. Como ha señalado Margit Frenk, en su artículo “Transculturación de la voz femenina en la lírica renacentista” (1994), existió una necesidad de renovación del cancionero cortesano que al hacer suyas esas “voces femeninas y al integrarlas dio lugar a una curiosa hibridación” (p. 93). Siguiendo este planteamiento de la erudita estudiaré y analizaré las marcas del mestizaje en un grupo de canciones “híbridas”; sobre todo analizaré el contraste en las glosas, ya que recordemos los poetas cultos retomaban los estribillos populares y los glosaban.

 

41.      María Teresa Miaja de la Peña (Universidad Nacional Autónoma de México), “El sentido de la «fabla» en el Libro de buen amor

 

La “fabla” en el Libro de buen amor de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, ocupa un lugar preponderante en el desarrollo del mismo pues funciona como aliento de diferentes situaciones en el proceso del aprendizaje del ars amandi del protagonista. Sin embargo, no es él el único personaje que hace uso y gala de su capacidad para manejar el don de la palabra como recurso en el Libro pues podemos observar que tanto las medianeras, en especial doña Urraca, como don Amor, maestro y guía, y doña Garoça, dotada presa en el proceso del cortejo amoroso, son asimismo  hábiles dueños del preciado don.

En cada uno de ellos el uso o  aprovechamiento de la “fabla”, en la situación  o momento elegido, como instrumento de enseñanza, convencimiento, seducción o destrucción resulta fundamental para la construcción del texto. El papel de la  retórica, rigurosamente respetada y plenamente cargada de la intención didáctica y moral de la época, sirve así en el Libro  al propósito amoroso.

 

42.      Marco Antonio Molina (Universidad Autónoma Metropolitana, Xochimilco y Universidad Autónoma de la Ciudad de México), “Hacia una tipología del motivo del reconocimiento en el Romancero tradicional”

 

El motivo del reconocimiento aparece con frecuencia en el Romancero tradicional; algunos romances están estructurados a partir de dicho motivo (“Las señas del esposo”, por ejemplo). Mi propósito es esbozar una tipología de sus recursos (de qué manera los personajes se reconocen entre sí) y relacionarlos con la función del motivo dentro del romance. El reconocimiento se puede dar porque uno de los personajes declara su identidad, o por indicios que el otro interpreta. Una primera cala me hace pensar que la utilización de determinados recursos tiene que ver con la función del motivo y, por lo tanto, con el efecto estético que puede tener en el poema.

 

43.      John K. Moore, Jr. (University of Alabama, Birmingham), “Soñar con casas en paisajes medievales castellanos”

 

Un escritor contemporáneo puede iluminarnos muchas veces sobre el pasado medieval. Este es el caso de Gaston Bachelard, el autoproclamado “soñador de casas” francés, que desarrolla reflexiones modernas sobre el espacio en su obra La poética del espacio. Al realizar una comparación y un contraste entre los conceptos de este filósofo y los medievales, hago referencia en mi ensayo a varias obras castellanas como: Cantar de mio Cid, Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo, Libro de buen amor de Juan Ruiz, Celestina de Fernando de Rojas, El conde Lucanor de don Juan Manuel,  Coplas por la muerte de su padre y “Estando triste, seguro” de Jorge Manrique; Siete partidas de Alfonso X, Cárcel de amor de Diego de San Pedro, y El libro de los huéspedes (manuscrito escurialense h.I.13). En resumen, el ensayo se propone examinar el concepto que estas obras medievales desarrollan sobre la casa y los contenidos de éstas (como sillas, baúles, etc.) y analizar su representación literaria, su relación a los conceptos “frontera y límites”, “pueblo”, “iglesia y religión”, “reino y vasallos”, y también la historia y su conexi