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PARTICIPANTES/RESÚMENES
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HOMENAJE A JOSEPH
T. SNOW: CONFERENCIA MAGISTRAL |
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Joseph T. Snow (Michigan
State University), “Celestina
y el concepto de tiempo dramático” |
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PLENARIAS |
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Patrizia Botta (Università
di Roma “La Sapienza”),
“El léxico de la poesía cortés”
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Pedro M. Cátedra
(Universidad de
Salamanca), “Liturgia, poesía y teatro en la Edad
Media” |
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PONENCIAS |
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1.
María del Rosario Aguilar Perdomo
(Universidad Nacional
de Colombia), “La arquitectura maravillosa en los
libros de caballerías españoles” |
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Múltiples
descripciones arquitectónicas se encuentran en los
libros de caballerías españoles. Escenarios de
enfrentamientos bélicos individuales, o de aventuras
amorosas y mágicas, muchos de estos espacios se
corresponden con una arquitectura maravillosa, en muchas
ocasiones dispuestas por seres de cualidades mágicas,
como ocurre con el Castillo de la Asa Feroz del
Philesbián de Candaria o la Prueba de Bondad
del Felixmarte de Hircania, para el
encumbramiento del héroe.
Muchas de las
arquitecturas de índole maravillosa son espacios
cerrados a las que aunque pueden acceder otros
caballeros, sólo el héroe puede darle fin a las
aventuras que allí se esconden. Por ello estos espacios
significan también la posibilidad de la ratificación y
reconocimiento de la colectividad cortesana de la
condición heroica, en la medida en que ese espacio
arquitectónico maravilloso contiene una aventura
probatoria. Dichas aventuras se componen, entre otros
elementos, mediante mecanismos técnicos bien conocidos
para la época, como los autómatas por ejemplo, que los
autores de estos libros quieren hacer pasar a sus
lectores como productos de la magia, tal como lo
demuestran la Ínsula Firme del Amadís de Gaula,
la Gloria de Niquea en el Florisel de Niquea o la
Torre de las Maravillas del Florambel de Lucea.
La representación de
monumentos maravillosos es recurrente y se convierte,
pues, en tópico. Este trabajo pretende entonces, de
acuerdo con la concepción de espacio de la Edad Media y
el Renacimiento, definir qué es una construcción
arquitectónica maravillosa, cuáles son los mecanismos
técnicos presentes en ésta, así como cuáles son los
elementos recurrentes en episodios de este tipo
incluidos en diversos representantes del género, para
finalmente develar su función y significado en el
entramado narrativo.
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2.
Magdalena Altamirano (San
Diego State University, Imperial Valley), “«Y al
alzar de los manteles»: el valor indicial de la comida en el
Romancero
viejo y de tradición oral moderna” |
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Las alusiones a la
comida abundan en el Romancero viejo y de tradición oral
moderna. Muchas veces estas alusiones no son un elemento
decorativo o pintoresco; por el contrario, en el
Romancero la comida suele tener funciones diversas y, a
menudo, conlleva un fuerte valor indicial. Por ejemplo,
la comida frecuentemente antecede a un suceso trágico:
en la versión antigua del Conde Alarcos el rey
invita a comer al conde y, al final de la comida, le
ordena matar a la condesa (en casa, Alarcos cena en
familia y el término de la cena marca el comienzo de la
tragedia); también en el Romancero viejo, el duque de
Arjona es acusado y encarcelado después de comer con
Juan II; en una versión moderna de Landarico es
en medio de la comida cuando el rey le anuncia a la
reina adúltera su decisión de emparedarla. En ocasiones
ocurre que los sucesos importantes tienen lugar antes de
la comida (Juan Lorenzo, Virgilios). Y más
de una vez los banquetes encubren traiciones (El
prior de San Juan, Rey envidioso de su sobrino)
o acompañan al amor (La bella malmaridada), sobre
todo en la tradición judeoespañola: Hero y Leandro
y Tarquino y Lucrecia (con toda su ambigüedad).
Ante este estado de cosas, creo que el análisis de las
funciones y representaciones que la comida tiene en el
Romancero contribuirá a nuestro conocimiento del género
y nos permitirá apreciar mejor las diferencias que a
este respecto muestran la tradición antigua y la
moderna.
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3.
Carmen Elena Armijo (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Canciones y danzas en
el Cancionero de Juan del Encina” |
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Los siglos
xv y
xvi en
España fueron un período de extraordinaria creatividad y
desarrollo en todos los campos del saber. Respecto a la
música y la danza se trata de una estación de gran
riqueza. En las Cortes castellanas, poetas, pintores
escultores, músicos y danzantes dan vida a una sociedad
en continuo cambio y renovación. La danza, prohibida en
el Medioevo, se convierte en una actividad moral y
educativa en la Corte y se transforma en un arte
refinado y elegante. El contexto natural del baile y la
“fiesta”, una unidad compleja de múltiples acciones casi
siempre ligada a los acontecimientos de la vida del
príncipe (compromiso, matrimonio, nacimiento,
victoria…), se desarrolla en las Cortes de la época de
los Reyes Católicos.
A través de una imagen grandiosa y
espléndida, el rey, el príncipe, el duque se imponen a
la admiración y al respeto de las personas de las cuales
depende su fortuna. En las fiestas cortesanas la danza
adquiere gran importancia y así, existen testimonios que
califican a las hijas de la reina Isabel la Católica,
Juana y Catalina, como excelentes bailarinas. Para las
damas y nobles caballeros figurar en el baile era
considerado una condición para afirmarse. De ahí la
necesidad de tener un buen maestro y repertorio.
Juan del Encina, quien estuvo al
servicio del Duque de Alba, compuso varias piezas
danzables, cuya música se encuentra en el Cancionero
Musical de Palacio, como: “Oy comamos y bebamos”,
“Si abrá en este baldrés” y “Señora de hermosura”, entre
otras. El objetivo de esta ponencia es su análisis e
interpretación.
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4.
María Cristina Azuela (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Palabras devaluadas:
Lenguaje y dinero en la literatura medieval francesa” |
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Alrededor del siglo
xii el paso
de la oralidad a la escritura y el nacimiento de las
literaturas vernáculas estuvieron enmarcados por las
paulatinas transformaciones de la economía feudal que
daban lugar a una basada en intercambios comerciales.
Ello articuló nuevas relaciones sociales donde la
creciente importancia de la moneda ocupó un lugar
predominante. En este trabajo se propondrá el examen de
algunos rasgos de los textos y el lenguaje poético en su
relación con el desarrollo del sistema monetario
medieval.
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5.
José María Balcells (Universidad
de León), “Parodia sobre parodia: Las dos Carajicomedias” |
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La comunicación se
centra en la peculiar recepción paródica a la que dio
lugar el Laberinto de Fortuna (1481) de Juan de
Mena, poema que está en la base de dos epopeyas
burlescas, una aparecida a comienzos del
xvi, y otra
en el año 2000. Conocidas ambas con el título de
Carajicomedia, la primera es anónima y fue publicada
dentro del Cancionero de obras de burlas provocantes
a risa (1519), y la segunda es obra de Juan
Goytisolo.
Si la
Carajicomedia del
xvi parodia
el Laberinto de Fortuna, remedando muchas de sus
estrofas a través de un punto de vista obsceno, y
valiéndose de un estilo que se mofa del tipo de
escritura religiosa más comúnmente empleado en la época,
la Carajicomedia del escritor barcelonés es una
novela que parodia la referida parodia renacentista,
actualizando al siglo
xx los
pretextos sexuales y religiosos.
Laberinto de Fortuna exalta a algunos personajes
contemporáneos, en un intento de glorificarlos. La
Carajicomedia anónima exalta la historia de un
carajo ya caduco, haciendo recuento de las prostitutas
que avalaron su pasado poderío. En la Carajicomedia
de Goytisolo se cantan las excelencias de la
potencia sexual de un elenco de árabes prostituidos,
presentándolos irónicamente como cooperadores necesarios
para alcanzar la santidad cristiana, para lo cual se
vale el novelista de un lenguaje que imita el del libro
Camino, del fundador del Opus Dei.
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6.
Francisco Bautista (Universidad
de Salamanca), “El final de la General estoria” |
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Esta ponencia trata de
mostrar cómo el texto portugués conocido con el título
Vidas e paixões dos Apóstolos procede, no como se
ha pensado hasta ahora, de un original redactado por
Bernardo de Brihuega, colaborador de Alfonso X, sino del
uso que de tal original latino se había llevado a cabo
en el taller de la General estoria. Esto
significa que las Vidas nos ofrecen un testimonio
indirecto de un borrador de la General estoria
que permite describir con precisión y seguridad el
proceso de composición de la obra, al mismo tiempo que
supone una gran novedad por lo que hace a la extensión
de la obra, pues muestra que al menos en estado de
borrador el texto llegó mucho más lejos de lo que se ha
pensado a menudo.
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7.
Rodrigo Bazán Bonfil (Universidad
Autónoma del Estado de Morelos), “Lectura
viables y rutas alternas: hacia un mapa crítico del
robledal de Corpes” |
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Porque buena parte de
la literatura crítica tejida en torno al Cantar de
mio Çid toma la Afrenta de Corpes como su núcleo
de análisis, el trabajo que propongo será, primero, un
censo tanto de las posturas asumidas como de las
interpretaciones que se han ofrecido. Y, segundo, una
valoración general de lo que unas y otras han logrado
esclarecer sobre la misma, a fin de discutir la
necesidad, o no, de seguir problematizando el asunto
desde perspectivas que no se han considerado centrales
hasta ahora, como la relación de la Afrenta con escenas
similares de abuso contra mujeres en corpora
como los del Romancero nuevo o el vulgar.
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8.
Carmen Benito-Vessels (University
of Maryland, College Park),
“La judeidad de la novela sentimental:
el Tractado de amores de Arnalte y Lucenda” |
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En mi libro, La
palabra en el tiempo de las letras. Una historia
heterodoxa, de próxima aparición en México (Fondo de
Cultura Económica, 2006) desarrollo el concepto de la
judeidad en la literatura española a partir de la
definición que Jacques Derrida le dio a este término —o
sea, rasgos comúnmente atribuidos al hebreo o a la
cultura judía pero que no son exclusivos del hebreo, no
están supeditados a la genealogía de quien se exprese en
español, ni se restringen al ámbito estrictamente
religioso.
Mi intención es
continuar el estudio de dicha judeidad en textos
españoles escritos, tanto por judíos conversos como por
cristianos viejos, durante los siglos
xv y
xvi. En mi
presentación me gustaría proponer una lectura
celebratoria, y no beligerante, en el Tractado de
amores de Arnalte y Lucenda de Diego de San
Pedro. Que la novela sentimental es una religión de
amor, lo dijo el siglo pasado Alicia C. de Ferraresi en
su De amor y poesía en la España medieval: Prólogo a
Juan Ruiz (México, 1976, 24-42): “En el siglo
xv la
religio amoris emerge desembozada; todo lo que se
nos dice ahora se nos había dicho antes, pero más quedo”
(p. 29). Desde entonces hasta hoy, otros muchos autores
han explorado el tema de la religiosidad en el género
sentimental. Lo que a mí me interesa en particular es
que la expresión amorosa en la novela sentimental es, en
mi opinión, una manifestación de la llamada judeidad del
español y forma parte de una historia ininterrumpida.
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9.
Axayácatl Campos García Rojas
(Universidad
Nacional Autónoma de México), “«Si en la nave me
quisiéredes meter, servir vos é de volonter»: la travesía
femenina en la literatura medieval hispánica” |
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El estudio de los
motivos folclóricos ha permitido una mejor comprensión
de los profundos orígenes de muchos de los valores y
sentidos artísticos de la literatura medieval hispánica.
Con ello es factible establecer importantes relaciones
entre diversas obras y momentos de aquel periodo y,
sobre todo, apuntar la vigencia y la presencia de esas
mismas obras y su significado con los tiempos
posteriores y contemporáneos a nosotros.
Así, la travesía
femenina en la literatura medieval hispánica queda
manifiesta como uno motivo y suceso narrativo, cuya
frecuencia permite establecer significativos vínculos
con el folclore universal y observar que en el mundo
hispánico, cobró un lugar preponderante como un valor no
sólo literario, sino ético y ejemplar.
La mujer que, puesta a
la deriva o por intención propia, emprende una travesía
por las aguas del mar, de un lago o de un río, vive la
experiencia como una prueba o un rito de paso que suele
tener implicaciones sexuales o de fertilidad. Suceso
narrativo que en la literatura medieval adquiere, pues,
un poderoso sentido didáctico.
En esta comunicación
se analizará el valor de este motivo en obras como La
vida de santa María Egipciaca, El libro del
cavallero Zifar, el Libro de Apolonio, las
versiones tristanianas y en el Amadís de Gaula.
Así, el estudio de los episodios relativos a esta
materia tendrá un panorama amplio y representativo.
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10.
Graciela Cándano (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Memoria
y resonancias en la lectura de las «colecciones de exempla»” |
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En esta ponencia
pretendo hacer un breve comentario acerca de la visión
que existía sobre la mujer en los siglos
xii y
xiii; así
como hacer resonar las ideas hegemónicas que han
prevalecido hasta nuestra época. Recurro, a su vez, a
relatos orientales que han pasado al Occidente medieval,
a fin de realizar un conciso rastreo de dichas ideas,
enmarcándolas en la necesidad de la memoria, que
en la Edad Media constituyó un arte ético y didáctico.
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11.
Julio César Cárdenas Arenas (Universidad
de Antioquia), “Aristóteles,
Avicena y santo Tomás: la doctrina de la unidad o del Dios
Uno, un estudio traductológico y etimológico” |
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Como objetivo central
se busca plantear una visión de conjunto del tránsito de
la filosofía neoplatónica a la filosofía musulmana y de
ésta a la escolástica, en el ámbito medieval; es decir
determinar la estructuración de la escolástica cristiana
desde el neoplatonismo ateniense (Plotino, Proclo), la
falsafa musulmana (Avicena, Averroes y Algacel) y
el neoplatonismo medieval musulmán (el Liber de
causis, Pseudo-Aristóteles).
Se presentará una
comparación lexicográfica computacional del texto griego
de los Elementos de Teología de Proclo con
el texto árabe y el latino del Liber de causis,
el comentario de santo Tomás a este último, así como de
la versión latina de la elementatio theologica de
Proclo presentada por santo Tomás. Estos textos en árabe
y en griego se presentaron en versiones y comentarios
latinos medievales que recogen la terminología inicial
con cambios conceptuales (lingüísticos y filosóficos)
propios que pueden ser analizados desde la filología y
la lexicografía computacional.
Un estudio sistemático
de tres representantes ―Pseudo Aristóteles, Avicena,
santo Tomás― que hacen de cumbre de las tres corrientes
de pensamiento de la época medieval y un análisis de la
recepción del Uno del neoplatonismo ateniense entre
versiones árabes, sus trabajos filosóficos y su dogma
teológico de la unicidad y unidad divinas al Dios-Uno de
la escolástica cristiana permitirán identificar los
conceptos orientados a determinar las relaciones entre
las concepciones griega, islámica y escolástica.
Un análisis del léxico
presente en tales textos brindará elementos para una
interpretación amplia de las relaciones entre los
problemas tratados. Para lo cual se mostrarán los
contextos léxicales ―apariciones― y semánticos
―significados― de los mismos, mediante su lectura,
traducción, interpretación y concordancia universal de
lemas latinos y la transliteración de algunas términos
griegos y árabes que sirvan de comparación. La
investigación presenta para ello, dos fases que se
entrecruzan en su elaboración y resultados, una de
carácter teórico, en la cual se revisará la
bibliografía existente y obtenida, así como la que
espera adquirirse; otra, de carácter práctico,
que pretende llevar a cabo una labor interpretativa
desde actividades complementarias entre sí; primero, un
estudio de los conceptos en el cual se realizará un
seguimiento y exposición de los mismos y de la
estructura lingüística en que se encuentran; y segundo,
un estudio descriptivo utilizando el programa de
lingüística computacional Cratilo, que permite
realizar un rastreo analítico, sistemático de las
apariciones léxicales que serán examinadas.
La filosofía medieval posee una estructura trilateral,
los aportes de doctrinas filosóficas pertenecen a tres
credos religiosos que construyeron el pensamiento
medieval mediante síntesis interpretativas de problemas
específicos, aun cuando cada credo ha poseído diferentes
intenciones explicativas y argumentativas.
Poseemos de estos
textos los detalles diseminados para formular una visión
de conjunto y de relaciones de estas filosofías: Las
tres hipóstasis nucleares del neoplatonismo
(yuxh¿,
nou=j, a)gaqo/j),
los movimientos de procesión y reversión
(pro¿odoj,
e)pistrofh¿),
la relación entre los conceptos del uno-unidad
(to/
e/(n)
y múltiple (pollo¿j,
e)nna/dej),
los grados de causalidad y realidad, según Plotino y
Proclo.
Un ejemplo comparativo:
Nouªj-Inteligentia-عَقْل;
Zwh/-Vita-
حَيّ;
Yuxh/-Anima-
نَفْس;
To/ ei)=nai-Esse-ens-
هُويّة.
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12.
José Carlos Castañeda Reyes (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “De la muerte y
las muertes en el mundo islámico” |
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El que esto escribe
prepara actualmente un libro sobre aspectos diversos de
la historia y la cultura del Islam. El título tentativo
de este trabajo es Mundo islámico, siete ensayos
desde México, y en él se pretende presentar un
panorama general introductorio a esta temática.
El ensayo final de
este libro, del cual se presenta un resumen en esta
ponencia, se enfoca al análisis de diversos aspectos
ligados con la temática del título. Se revisan
inicialmente las diversas expresiones que en la lengua
árabe tienen que ver con este fenómeno biológico, lo que
da pie a diversas expresiones populares, algunas de
ellas de gran ingeniosidad. Luego, se analiza una muerte
célebre, que tuvo hondas implicaciones en el porvenir
del Islam por sus repercusiones políticas: la de
Muhammad en el año 632. La muerte del fundador del Islam
dio pie también al desarrollo de una rica leyenda
popular en torno a la muerte de este personaje
histórico.
Posteriormente se
revisan tópicos sobre la muerte como aparece en el
S. Corán y en la tradición popular, las
características del duelo en la sociedad islámica
clásica, las manifestaciones artísticas ligadas con la
muerte y, finalmente, algunas de las expresiones de la
misma en la literatura del Islam.
En la ponencia se
presenta un resumen de algunos de los aspectos
principales de este ensayo, enfocado al análisis de este
que es, paradójicamente, uno de los extremos de la vida
del hombre pero el último acto de su existencia.
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13.
Brian A. Catlos (University
of California, Santa Cruz),
“¿Convivencia o
conveniencia? Perspectivas sociológicas de la interacción
comunitaria en la Iberia medieval” |
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Esta ponencia
examina la naturaleza de la interacción socioeconómica
entre cristianos, musulmanes y judíos en la Península
Ibérica en la Edad Media bajo dominio musulmán y
cristiano. Originalmente el debate planteado por Américo
Castro y Claudio Sánchez Albornoz se centró en
cuestiones de identidad cultural y de interacción de
“tres religiones” o tres sociedades. En los años 70 se
añadió una nueva dimensión a este debate, se incluyeron
factores sociológicos (Pierre Guichard, Thomas F. Glick
y Robert I. Burns). Sin embargo, las presunciones sobre
el carácter de la interacción social no fueron
cuestionadas. Esto ha conducido, por una parte, a la
redacción de trabajos que combinan un análisis de
factores culturales y sociológicos (por ejemplo David
Niremberg), y por otra parte a otros trabajos más
recientes (como los de Brian A. Catlos, Mark Meyerson,
Elka Klein y Harvey Hames) que han roto las barreras que
tradicionalmente fueron creadas para separar y definir
las tres sociedades religiosas. Los últimos
historiadores mencionados han intentado resolver las
aparentes inconsistencias y contradicciones evidentes en
la compleja red de relaciones sociales que aúnan a
miembros de las tres religiones. Han estudiando los
intereses y nexos que unen a individuos y colectivos
locales independientemente de su religión.
Mi propuesta para
entender las relaciones entre cristianos, musulmanes y
judíos en la España medieval es el paradigma de
“conveniencia”, que explica como las relaciones de “bajo
nivel” entre los tres grupos contribuyeron a su relación
estructural. De este modo, siguiendo este modelo, las
declaraciones ideológicas, no se interpretan como
resultado de actitudes universales y de realidades
sociales generalizadas, sino como expresiones de
ansiedad o ambiciones de específicos individuos y
colectivos.
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14.
Pablo A. Cavallero (Universidad
de Buenos Aires), “Ideas escatológicas en la Jerarquía eclesiástica de Pseudo Dionisio” |
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A partir de estudios
previos centrados en los tratados Los nombres divinos
y La jerarquía celestial, planteamos aquí un
rastreo y análisis de las ideas escatológicas que
Dionisio (s. vi)
presenta en este tercer tratado.
Para
la concepción escatológica de Dionisio, Nombres
divinos aporta en principio las ideas básicas: el
hombre puede recuperar su inmortalidad original, para lo
cual debe pasar por la muerte física pero además,
gracias a la obra redentora de Cristo, imitándolo con su
esfuerzo personal, puede concretar la epistrophé
o camino de retorno a Dios, fuente de Vida y de
Inmortalidad. Sin embargo, no sabemos a partir de este
tratado cómo se puede concretar ese proceso de
epistrophé. La respuesta a esto comienza a darla el
segundo tratado, donde el místico expone las acciones
que cumplen los ángeles. Allí califica a los hombres con
el neologismo philángeloi porque, de acuerdo
con esta visión de Dionisio, son los ángeles los
primeros en transmitir al hombre las revelaciones de
Dios y quienes custodian al ser humano en su camino
de imitación de Jesús: ellos, como “mediadores” (proxenoûntes),
ayudan a que el hombre acoja la iluminación bíblica,
se purifique de sus maldades y se perfeccione, se haga
un teloúmenos en términos místicos, proceso
que culminará tras la muerte.
En el
tercer tratado, en el que nos centramos aquí, Dionisio
presenta con detenimiento dos instancias de actividades
que permiten al hombre prepararse para construir su vida
escatológica: a) por una parte, los sacramentos del
Bautismo y de la Eucaristía y el rito del incienso o
Perfume, los cantos y lecturas bíblicas, cuyo efecto es
purificador, iluminador y perfeccionador, de modo
que ellos permiten al hombre comenzar en la tierra su
“asimilación a Dios”, objetivo de la vida
escatológica; b) por otra, los ritos fúnebres de los
santos, la intercesión de los santos, la oración por
los difuntos y la unción del difunto, rituales que,
ante los dos destinos posibles tras la muerte (el de
los santos y el de los sacrílegos), ayudan al fiel en su
epistrophé.
De tal
manera, la Jerarquía eclesiástica define las
acciones que, en la comunidad eclesial, puede
realizar el hombre en beneficio propio y en el de sus
hermanos, para la construcción de la zoé o vida
escatológica.
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15.
Gloria B. Chicote (Secrit
– Conicet y Universidad Nacional de La Plata),
“«Entre las gentes se dize, mas no por cosa sabida». Ficcionalización, propaganda y manipulación del mensaje en
el Romancero de Pedro el Cruel” |
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El conjunto de poemas
denominado “Romancero de Pedro el Cruel” dista mucho de
ser homogéneo. Integrado por textos procedentes de
diversas tradiciones discursivas, se presenta
especialmente apto para estudiar no sólo la poligénesis
del género, sino también el proceso de creación de
significado en función de los intereses ideológicos
presentes en cada caso.
En esta serie de
romances que tematizan las acciones tiránicas de Pedro,
tiene particular interés el que comienza “Entre las
gentes se dize, mas no por cosa sabida” por haberse
conservado en versiones que, al diferir en su grado de tradicionalización y en la interpretación normativa de
los hechos históricos, permiten establecer un hilo
conductor entre el romancero de génesis escrita y las
transformaciones operadas en la difusión oral. En esta
ocasión se propone un análisis del romance que incluye
la diferenciación de marcas discursivas que lo conectan
respectivamente con los ámbitos de la oralidad o la
escritura, en relación con la proximidad comunicativa o
la autonomización del texto.
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16.
Fernando Cisneros Pineda (El
Colegio de México), “El Campo dei miracoli en
Pisa y el Haram al-Sharif de Jerusalem” |
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El esquema del
conjunto catedralicio de Pisa, en los límites de la
ciudad y colindando con las murallas resulta
completamente anómalo dentro de lo esperable dentro de
la arquitectura urbana medieval europea, en la que
generalmente las iglesias y plazas principales, tanto
como los edificios relacionados con el gobierno ocupan
el centro mismo de cualquier población.
Por otra parte, dentro
de la relación de los elementos que lo componen, destaca
la presencia de un baptisterio que antecede a la
construcción basilical, alineado además con su eje,
disposición poco común desde la Antigüedad para este
tipo de construcciones.
Ambas particularidades
únicas del Campo dei Miracoli han intrigado a los
historiadores del arte, pero no se había propuesto una
respuesta satisfactoria sino hasta realizarse la
comparación con las mezquitas de la antigua explanada
del Templo de Jerusalén, el Haram al-Sharif, como
tercer lugar sagrado para el Islam, que refleja una
disposición comparable, con el Domo de la Roca en
posición central en el conjunto, frente a la mezquita de
al-Aqsà, en un recinto al borde del conjunto urbano.
Tales semejanzas en
parte parecen explicarse en parte por la presencia de
mercaderes y misioneros pisanos en Tierra Santa desde la
primera cruzada, pero la adopción del esquema
aparentemente se adapta a las intenciones de hacer de la
ciudad la residencia imperial de Luis el Bávaro durante
el siglo xiv,
con lo cual parece responder a una clara intención de
crear un espacio urbano único representando la sede del
poder.
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17.
Marcos Cortés Guadarrama (Universidad
de Oviedo), “Santo Toribio: una variante
primitiva de la leyenda en el Flos sanctorum con sus
ethimologias” |
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Ejemplar único, quizá
uno de los primeros incunables de la Península Ibérica,
caso de indeterminada procedencia para filólogos,
bibliófilos e historiadores de la imprenta ―quienes
señalan, tentativamente, un par de ciudades en
territorio español y un par de décadas en la segunda
mitad del siglo xv―,
el primer santoral castellano impreso descansa, hoy por
hoy, en la sección de libros raros y colecciones
especiales de la Biblioteca del Congreso de Washintong,
D.C.: Incun X/7.59. He aquí, pues, el Flos sanctorum
con sus ethimologias, un texto cuyas páginas se
encuentran, prácticamente, inexploradas.
Esta obra, como todas
las pertenecientes al género del flos sanctorum,
debe mucho de su contenido a su fuente principal, la
Leyenda Aurea, de Jacobo de Vorágine. Pero
tal y como ocurre con otros santorales castellanos
medievales, que desde los trabajos de Thompson y Walsh
vienen siendo clasificados en los dos grupos conocidos
como compilación A y compilación B, el incunable
presenta sus propias peculiaridades. Entre éstas, una de
las más notorias es la adición de algunas vidas de
santos que no aparecen referidas ni en la Leyenda,
y ―salvo casos específicos, como el que aquí estudiamos―
ni en ninguno de los santorales de las dos mencionadas
compilaciones. Tal es el caso de la vida de san Julián y
santa Basilisa ―vidas que ya han sido motivo de un
riguroso estudio por Natalia Fernández (2005: en
prensa)―; la Transfiguración del Señor; la vida de san
Antolín; la vida de san Severino; una especie de índice
comentado titulado “para saber del antecristo y de otras
cosas”; y la vida de un santo que es el que ahora nos
interesa: santo Toribio, obispo de Astorga.
Exaltar las vidas de
santos varones y santas mujeres originarios de lo que
hoy comprende al territorio español es un tema que se
encuentra plenamente desarrollado en la literatura
medieval castellana, siendo la obra hagiográfica de
Berceo el caso más celebrado. La caracterización de la
vida de un santo, cuya fuente no se halla en el texto de
Vorágine, hace suponer cierto interés a favor de un
culto local. Aunado a ello, resulta de particular
interés que la vida de santo Toribio que aquí se nos
ofrece se aleja del núcleo de la leyenda que identifica
a este santo: el motivo del arca santa con todas sus
reliquias, mostrando en su lugar una versión que se
aproxima más a la veracidad biográfica. Estos datos
pudieran ser determinantes para resolver algunas de las
dudas que plantea el incunable, tales como su
procedencia y su posible fecha de composición.
Así pues, en esta
comunicación se estudiará la caracterización y tipología
de la leyenda de este santo, tratando de identificar las
posibles fuentes para su elaboración y, analizados los
resultados, intentar establecer algunas razones acerca
del interés del copista en mantener un relato de esta
naturaleza en el incunable.
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18.
Luzdivina Cuesta (Universidad
de León), “Medea y sus
transformaciones en la General Estoria. La
justificación de lo maravilloso” |
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El equipo dirigido por
Alfonso X incorpora a la General Estoria el
relato de las metamorfosis debidas al poder de Medea
valiéndose de los comentaristas medievales de la obra
ovidiana para proporcionar una justificación de lo
maravilloso que sea compatible con el cristianismo y la
cultura medieval del siglo
xiii.
Alfonso X desarrolla una labor de adaptación de la
cultura clásica que le convierte en un nuevo
intermediario entre ésta y su época, siguiendo el camino
abierto por los moralizadores medievales. El estudio se
enmarca en un proyecto más amplio sobre las fuentes de
la General Estoria y continúa la línea
desarrollada en la comunicación presentada al XI
Congreso de la
ahlm.
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19.
Silvia Delpy (Universidad
de Buenos Aires), “Los
juegos de las palabras y del silencio: Yvain o el
Caballero del león de Chrétien de Troyes” |
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La inscripción del
comienzo de la narración dentro del ámbito de la
festividad de Pentecostés, cuyo simbolismo apunta, entre
otros aspectos, a la celebración de la palabra, parece
orientar el texto hacia un rumbo en el cual el
protagonismo de dicha entidad ocupa un espacio de no
escasa relevancia. Es precisamente a partir del relato
de Calogrenant que la palabra se erige como
desencadenante de la aventura y que esta, a su vez, se
constituye en glosa de ese segmento de la narración.
Lo
que intentaremos señalar en el presente trabajo es el
poder de eficacia de la palabra, cuya consistencia la
convierte en acontecimiento que determinará el derrotero
del discurso narrativo.
Enmascarada, equívoca, sutil o transparente genera una
comunicación compleja que, finalmente, deberá ser
ordenada y restaurada a través de la instancia del
silencio (mutismo de Yvain durante su locura) que
permitirá redescubrir los códigos quebrantados y las
palabras olvidadas.
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20.
Javier Domínguez García (Utah
State University), “El Camino de Santiago y la
construcción de la etnogénesis española: nuevas
aproximaciones metodológicas a la Historia Silense y
al Codex Calixtinus” |
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La ponencia propone
una innovadora aproximación capaz de examinar, desde el
análisis riguroso, la funcionalidad del Camino de
Santiago en la creación de una etnogénesis nacional
(entiéndase como catolicismo genético español) mediante
la relación que se establece entre símbolos, rituales y
mitos en la peregrinación a Santiago de Compostela.
Esta aproximación,
basada en parte en las propuestas del materialismo
histórico, nos permite devolver los textos literarios
presentados a la cultura e historia que los vio florecer
y al momento preciso de su producción sin necesidad de
separarlos de otros discursos sociales o políticos de la
época. Mi propuesta se basa en la necesidad de evitar
una lectura inducida que nos lleve a la teleológica de
la nación española, a la misma vez, intento mostrar la
articulación del Camino de Santiago como una
construcción cultural flexible y dinámica, producida y
alterada por unas circunstancias socio-históricas
concretas que se deben situar fuera de las limitaciones
estrictamente nacionalistas.
Desde este punto de
vista, la identidad cultural española, creada y
negociada en parte por el uso de los símbolos, ritos y
mitos jacobeos, se desvela como un proceso dinámico en
el que participan discursos opuestos, contradictorios y
desafiantes a la hegemonía operante.
Para la elaboración de
mi tesis en esta ponencia he seleccionado dos textos del
siglo XII que muestran, dentro de una geografía cultural
más amplia, la dinámica de una representación
identitaria iniciada tres siglos antes por Beato de
Liébana y puesta de manifiesto en la articulación del
Camino de Santiago: La Historia Silense
(supuestamente escrita en el monasterio de santo Domingo
de Silos entre 1109 y 1118 por el obispo don Pedro de
León) y el Codex Calixtinus (atribuido al Papa
Calixto II y redactado en Francia entre los años 1160 y
1180). En el análisis de ambos textos veremos cómo la
práctica del ritual deriva, e implica al mismo tiempo,
la construcción de relaciones de poder cuando este poder
es puesto de manifiesto por medio de una hierofanía (el
descubrimiento del sepulcro apostólico). Los mecanismos
de identificación social y cultural funcionan mediante
la manifestación de lo sagrado, por lo que la comunidad
puede experimentar en esta manera una unión simbólica e
imaginada que está implícita en los procesos de
construcción sociales y culturales llevados a cabo por
las elites hegemónicas. Es en este espacio emergente en
donde cobran plena importancia las acciones y
representaciones de los símbolos y rituales que se
proyectan para favorecer la solidaridad de identidades
colectivas y para actuar como nexos entre los súbditos
de la periferia amenazada por el caos y el poder
centrípeto que se representa en el cosmos.
Para concluir, veremos
que el significado del ritual de peregrinación y la
construcción de tal significado implican un compromiso
con nuevas metodologías de análisis que favorecen un
panorama cultural, histórico e ideológico más amplio.
El hecho de situarlo en su contexto histórico no
solamente proporciona un trasfondo más amplio, sino que
también sirve para mostrar el proceso de interpretación
de significados y su aplicación política y social.
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21.
Brenda Franco Valdés (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Fiometa: Una visión
moralista” |
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Se ha encontrado en
La elegía de doña Fiameta una de las fuentes
principales de la ficción sentimental, el tono
quejumbroso de su protagonista, las continuas
referencias clásicas y, las aflicciones amorosas son
frecuentes en las heroínas sentimentales. Juan de Flores
consigue llevar al límite tales mecanismos y proseguir
la historia de Fiameta, y da oportunidad de conocer el
punto de vista de Pánfilo ―quien se muestra arrepentido
por el adulterio―, al misino tiempo que muestra la pena
de la que son merecedores los trasgresores de las normas
sociales y morales.
El objeto de este
trabajo, es, pues, analizar la transformación del texto
de Boccaccio a los preceptos moralizantes del texto de
Juan de Flores. El honor, la fama y la fidelidad al
marido se convertirán en los elementos claves del
Grimalte y Gradissa. Si en el primer tratado el amor
carnal era enaltecido sobre el conyugal, en el segundo
se exponen los inconvenientes y las consecuencias del
loco amor conduciendo a sus personajes hasta la
penitencia, incluso, más allá de la muerte,
sobresaliendo su carácter moralizador.
Grimalte y
Gradissa,
de este modo, se vuelve un testimonio de la
fatalidad que trae consigo las rupturas de la moral
española del siglo
xv, transformando el texto pagano de Boccaccio en
una obra didáctica para fines eclesiásticos. Todos sus
personajes terminarán sentenciados, a excepción de
Gradissa quien se mantiene al margen de juego amoroso.
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22.
Laurette Godinas (El
Colegio de México), “De mujeres y judíos: el humor en
la homilética del siglo
xv castellano” |
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La
homilética cuatrocentista, bajo todas sus formas, no
sólo responde a reglas de composición bien establecidas,
sino que refleja una preocupación por las temáticas
importantes en el contexto bajomedieval. Sin duda las
mujeres y los judíos son, en este corpus que va desde
los sermones castellanos de san Vicente Ferrer hasta el
Arcipreste de Talavera, temas fundamentales que los
predicadores y autores tratan, en la línea horaciana del
docere delectandi, con un sentido del humor que
pocas veces se sospecha en estos textos de apariencia
tan seria.
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23.
Nora Marcela Gómez (Universidad
de Buenos Aires. dimed-conicet),
“Una
metáfora del Infierno” |
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Los artistas-artesanos
medievales representaron el lugar del castigo eterno con
diversos recursos formales. Uno de ellos, la
boca-devoradora, se impuso paulatinamente. El presente
estudio abordará el origen de tal representación, su
posible referencia escrituraria y exegética, su
autonomía con respecto a las descripciones literarias
infernales; en definitiva, su carácter metafórico para
aludir al lugar de la condena eterna de los pecadores.
Se analizarán
ejemplos iluminados y escultóricos insulares, franceses
e hispanos.
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24.
Aurelio González (El
Colegio de México), “Romances caballerescos: tópicos
y fórmulas” |
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En el Romancero
viejo habitualmente se ha distinguido un grupo de
romances bajo el nombre de caballerescos, si bien por su
temática de amores y aventuras podrían clasificarse como
novelescos, por su estilo algunas versiones corresponden
a los romances juglarescos y otros son plenamente
tradicionales. Sin embargo hay una serie de elementos
compositivos que los identifica y prolonga sus
características hasta el Romancero nuevo de los siglos
xvi y xvii.
Algunos de estos elementos son fórmulas y otros son
tópicos, algunos pertenecen al lenguaje general del
Romancero, pero otros adquieren rasgos distintivos. En
esta ponencia se señalaran algunos de estos elementos
genéricos así como sus rasgos peculiares en un corpus en
el que se encuentran entre otros los romances del ciclo
carolingio, del ciclo artúrico y sus derivaciones.
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25.
Jaime Hernández Vargas (The
University of Western Ontario),, “Viudas, dueñas,
enanas y doncellas de edad avanzada: arquetipos de misoginia
y humor en la narrativa caballeresca” |
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En esta comunicación
presento a algunas mujeres de la narrativa caballeresca
que, por rasgos constantes e individuales, son dignas de
formar una tipología más en la narrativa caballeresca.
En general, se trata de personajes cuya edad está
cercana o rebasa los cincuenta años, que se muestran
como entes necesitados del acompañamiento de un varón,
generalmente un caballero joven, tratan así de saciar
sus pasiones sexuales o adquirir una mejor condición
social, utilizan una variedad de recursos para atraer la
atención de éstos, que la mayoría de las veces tienen
toques humorísticos. Sin embargo, no sólo trato de
exponer personalidades femeninas que entran en el campo
del humor, considero que estos casos muestran una
misoginia velada en cuanto a la sexualidad femenina y al
poder que se les niega, por su condición de ser mujeres.
Así, divido la presentación en dos partes:
1) Mujeres lascivas,
coléricas, desquiciadas y perversas cuyas
características, según Pinciano, son verosímiles a la
naturaleza particular de algunos viejos.
2) Mujeres tímidas,
inexpertas, ingenuas (pero sagaces) que no pueden
defenderse por sí mismas.
En fin, pretendo
indicar que cuando la mujer no es punto de miedo o de
críticas mordaces, es centro de bromas o de humillación.
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26.
Ainara Herrán Martínez de San Vicente (Universidad
Complutense de Madrid),
“«Pues
soys de virtudes un tan claro espejo»: La imagen del mecenas
en las Suplicaciones de Pero Guillén de Segovia al
arzobispo Carrillo” |
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El
arzobispo de Toledo Alfonso Carrillo fue una figura
decisiva en la política castellana durante los últimos
años del reinado de Enrique IV y los primeros del
siguiente, el de los Reyes Católicos.
A pesar de su implicación en los asuntos del reino, no
se dedicó a ello en exclusividad, sino que mantuvo un
círculo literario-intelectual de corte humanista. Los
dos poetas más destacables dentro de este círculo fueron
Pero Guillén de Segovia y Gómez Manrique, aunque también
participaron en él Álvarez Gato, Pero Díaz de Toledo,
Rodrigo Cota, Juan de Mazuela, Antón de Montoro y Juan
Poeta.
Durante su
estancia en la casa del arzobispo, Pero Guillén redactó
numerosos poemas, entre los que se encuentran las
Suplicaciones dirigidas a su protector. Mi propuesta
para este Congreso es analizar dichos textos desde el
punto de vista de la alabanza al mecenas. Mi objetivo es
constatar la deuda literaria que el poeta mantiene con
el eclesiástico, quien, según el mismo Guillén, le salvó
la vida. El mecenazgo es una práctica fundamental para
el desarrollo de la literatura en el siglo
xv, y ésta
tan solo pretende ser una ejemplificación de ello.
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27.
Alejandro Higashi (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “La entençion
en la literatura sapiencial castellana” |
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Una lectura
superficial de la literatura sapiencial castellana
muestra que la entençion o intentio fue un
aspecto estructurante del sentido que debía orientar la
lectura. En textos tan importantes como los escritos
manuelinos se advierte ya que cualquier cambio de la
expresión por los malos copistas puede mudar “toda la
entençión et toda la sentençia” y, refiriéndose a
los errores que el lector encontrase, pide que no
“pongan [la] culpa a la mi entencion, ca Dios
sabe buena la ove, mas pongan[la] a la mengua del mi
entendiemiento”. Las preguntas que subyacen a este
hecho, por supuesto, son importantes: ¿puede ser esta
intentio una clave de lectura eficiente para el
lector actual? ¿qué nos asegura que debemos creer y
confiar en la intentio expresa del autor?
En
este estudio me propongo mostrar los nexos que hubo para
el lector medieval entre esta intentio en el
marco de la literatura sapiencial y el marco mucho más
estricto y ordenado de los instrumentos legales de la
época, con el propósito de revalorar el peso que tenía
este concepto, sólo en apariencia ambiguo, dentro de un
campo más amplio de correspondencias.
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28.
Ximena Illanes Zubieta (Universidad
Católica de Chile y Universitat de Barcelona), “Las
infancias olvidadas: niños y niñas abandonados en el
Hospital de la Santa Creu de Barcelona (s.
xv)”
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La ponencia intenta
acercarnos al mundo de la infancia marginada a fines del
Medioevo español. Hemos seleccionado tres Libros de
Expósitos del Hospital (1410, 1412-1413 y 1427) que nos
informan sobre alrededor de 667 niños y niñas. A través
de éstos dos últimos (1412-1413 y 1427) intentaremos
conocer los primeros años de la vida del niño y su cruda
realidad. Los registros del hospital nos describen la
llegada de los menores y la forma en que fueron
abandonados, sus problemas alimenticios, la pobreza, las
enfermedades más comunes y el acogimiento que
recibieron. Los altos índices de mortandad nos indica la
difícil subsistencia de la época. Las posibles razones
del abandono y sus vestimentas nos dan a entender que
fue un grupo marginado y olvidado por la mayoría. El
hospital recurrió a las nodrizas que asumieron el papel
de cuidado y de suministro de medicamentos y
vestimenta. El cobijo recibido se tradujo, algunas
veces, en lazos afectivos y en sentimientos de seguridad
y de confianza, aliviando la desprotegida realidad de
estos pequeños. Los que sobrevivieron a los primeros
años de vida debieron insertarse rápidamente al trabajo,
aunque muchos se perdieron en el camino. El primero de
los libros seleccionados (1410) nos introduce a la
segunda etapa de la infancia. Ésta se hace corta; son
hombres y mujeres “en miniatura” que deben insertarse en
la sociedad y el trabajo: algunos escapan de sus lugares
de trabajo; otros son devueltos al Hospital por
enfermedad o mal desempeño; algunos contraen matrimonio
y unos pocos logran una vida estable. En fin, marginados
y apartados mayoritariamente por la sociedad en que
viven.
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29.
Óscar Jiménez Torres (Universidad
Panamericana), “La
concepción aristotélica del lugar como «primer límite
inmóvil del continente», según Tomás de Aquino” |
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Este trabajo se aboca
al análisis de la concepción aristotélica del lugar como
“límite del continente inmóvil”, a la luz del
pensamiento de Tomás de Aquino. El planteamiento de
Aristóteles así como sus problemáticas derivadas, sirven
para dialogar con pensadores que también intentaron dar
razón de este asunto, como Pseudo-Justino, Filopono,
Avicena y Averroes. Se analizan los supuestos
aristotélicos con referencia al lugar, en la Física
de Aristóteles, según la consideración de Tomás de
Aquino en su comentario a dicha obra.
La exposición se
divide en cuatro partes: primero, se analizan algunos
presupuestos aristotélicos con respecto al lugar y su
relación con la materia; segundo, esos supuestos en
relación con la posible tridimensionalidad del lugar.
Tercero, se exponen las posiciones de los filósofos ya
citados, con respecto al movimiento y al lugar. Cuarto,
se propone un posible uso de la definición del lugar
para unir las nociones de lugar y de universo.
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30.
Rosalba Lendo (Universidad Nacional Autónoma de México),
“La interpretación medieval de la
Fortuna a través de sus representaciones en algunas novelas
artúricas francesas de los siglos
xii y
xiii” |
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Dentro de la mitología legada por la Antigüedad, que tuvo una gran
influencia en la literatura medieval francesa, la
Fortuna ocupa, sin duda alguna, un lugar preponderante.
El tema fue ampliamente explotado en todos los géneros
literarios, dando como resultado desde la banal figura
alegórica, inagotable y monótona interrogación dolorosa
de las vicisitudes del destino humano, hasta magistrales
desarrollos de una clara profundidad dramática. Las
representaciones e interpretaciones que ofrece la
literatura medieval francesa de la antigua diosa son
diversas. Nuestro estudio se centrará en algunas novelas
artúricas de los siglos
xii y
xiii, en
las que se puede observar la dificultad que tuvo la
noción pagana de la Fortuna para integrarse en esta
literatura en la que conciliar la acción de la Fortuna
con la de Dios Todopoderoso parecía tarea imposible.
Así, algunos autores se dedicaron simplemente a explotar
la figura tópica sin ocuparse de los espinosos problemas
teológicos, mientras que otros intentaron la difícil
tarea de conciliación planteada por Boecio y
convirtieron a la Fortuna en servidora de Dios, sin
lograr resolver totalmente las contradicciones que
implicó su cristianización.
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31.
Lucila Lobato Osorio
(Universidad Nacional Autónoma de México), “El caballero
Arderique: entre el amor desapasionado y sus tres
matrimonios con la misma dama” |
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El motor central de
Arderique ―del libro de caballerías cuya primera
publicación en castellano data de 1517― no es el amor
por su dama, sino la necesidad de la aventura, además de
la lealtad para con sus amigos y la bonhomía que detenta
a favor de quienes requieren sus servicios como hombre
de armas. Aun así, y pese a que no es el aprecio por
Leonor el que lo mueve, se casará con ella tres veces y
habrá de obtener, casi sin proponérselo, el poder que
ese matrimonio por conveniencia le confiere. Sin
embargo, será el amor que le profesa la mujer el que lo
involucra en una serie de acontecimientos que auspician
tanto el desarrollo de la obra como el crecimiento de
Arderique en tanto caballero.
En la
obra, de la cual se tiene noticia que fue escrita en el
siglo xv
probablemente en catalán, existe entonces una marcada y
por ello singular ausencia de erotismo entre los amantes
y falta de pasión por parte del caballero. A tal grado
llega su desapego que durante un largo viaje Arderique
sencillamente olvida enviar noticias suyas a la corte y
a Leonor, motivo por el cual la dama considera que la ha
olvidado y cae en un severo cuadro depresivo que la
conduce a la muerte.
En
este trabajo analizaré el proceso de desarrollo del
caballero en relación con el amor que siente Leonor por
Arderique y que en muchos momentos determinará las
aventuras y destino de éste, así como los tres
matrimonios que entre ellos se efectúan. También
estableceré la función que cada una de estas ceremonias
tiene para la obra. Por lo pronto es preciso decir que
la primer unión consiste en un matrimonio secreto; la
segunda sucede frente a los vasallos rebeldes de un
poblado a fin de que acepten a Arderique como su señor y
la tercera es rodeado de los amigos de la pareja para
oficializar la unión “amorosa” y la obtención del ducado
de Normandía después de una batalla decisiva contra sus
oponentes.
La
noción de amor en el Arderique es interesante
porque el caballero no es ni de lejos apasionado con
respecto a ninguna de las doncellas con quien mantiene
trato, a las que ayuda y a quienes encauza (a veces para
disgusto de las propias mujeres) a fin de que contraigan
matrimonio con sus amigos. Las capacidades guerreras de
Arderique y su presencia física lo hacen ser requerido y
casi acosado por las damas. Nuestro caballero se valdrá
de su apostura y capacidad para, llegado el momento,
tomar por tercera vez como esposa a Leonor y conseguir
el ducado de Normandía, objetivo ulterior por el que en
efecto lucha.
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32.
Leticia López (Universidad
Nacional Autónoma de México), “La transformación de
la bestia en hombre: Metamorfosis y bestiarios en la
metáfora vivista de la educación” |
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En el complejo
pensamiento humanístico de Juan Luis Vives (1492-3/1540)
son perceptibles sus presupuestos clásicos y medievales.
El lapidario principio, expresado a través de una
metáfora, de que la educación es la transformación de la
bestezuela en hombre encierra y sintetiza una gran
variedad de doctrinas de autores antiguos (Platón,
Aristóteles, Cicerón, Ovidio, Quintiliano) y textos
medievales (el Physiologus y los bestiarios).
En lo que podría
parecer una abigarrada concentración de teorías emerge
una singular y coherente utopía, la del hombre educado,
conformada sobre la base de una larga tradición que
analiza la naturaleza y las cualidades del hombre,
particularmente frente a la bestia. Este hombre, de cara
a sus retos y a sus limitaciones, resulta de una
metamorfosis en la que, a lo largo del proceso
formativo, se constrastan los rasgos de lo humano
propiamente dicho con lo animal a través de los
subterfugios de la lengua para erigirse en sus
dimensiones racional, lingüística y, en última
instancia, epistemológica.
Así,
más allá de establecer con claridad cuáles son los
rasgos que caracterizan la educación vivista y, a partir
de ellos, cuáles la diferencian de la medieval, en la
presente comunicación se pretende sobre todo analizar
las fuentes clásicas y medievales en la conformación de
un postulado educativo que tuvo gran influencia sobre su
propio siglo y los subsiguientes.
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33.
Luis Xavier López Farjeat
(Universidad
Panamericana), “Política, felicidad y ascetismo en el
Régimen del solitario de Ibn Bājja” |
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El primer comentador
árabe de Aristóteles en Occidente fue Ibn Bājja. Abū
Bakr Muhammad
ibn Yahyà ibn al-Sā´igh
ibn Bājja, músico, poeta, médico y filósofo,
nació en
Zaragoza alrededor de 1080 y murió en Fez en el año
1138. Avempace, como se le conoció en el mundo latino,
es un pensador fascinante. Conocía extraordinariamente
bien la filosofía de los orientales y, en especial, la
de al-Fārābī, el fundador de la filosofía política
islámica. Escritos políticos de al-Fārābī como el
Libro de la Política (Kitāb al- Siyāsa al-
Madaniyya) o El camino de la Felicidad (Kitāb
al- tanbīh ‘alà sabīl al- sa’āda) y, sobre todo,
La ciudad ideal (Arā’ Ahl al- Madīnah al- Fādilah),
serán definitivos para comprender la filosofía política
islámica y, específicamente, el proyecto político que
Avempace presenta en su obra titulada El régimen del
solitario (Tadbīr al-mutawahhid).
Las preocupaciones
intelectuales de Avempace están completamente vinculadas
con el ideal de la vida humana. Por ello, desde su
perspectiva la filosofía nos conduce al modo de vida más
perfecto, al de la sabiduría y la actividad
contemplativa. Pero no se trata de un aprendizaje
erudito ni de la simple recolección de datos. La
filosofía es más noble y elevada que cualquier otro
saber porque nos permite descubrir nuestra propia
interioridad, es decir, el alma espiritual. Desde este
planteamiento no parece extraño encontrar en las obras
filosóficas de Avempace un descrédito de lo corpóreo y
la invitación a una experiencia místico-intelectual. Por
esta razón, uno de los temas centrales de su filosofía
es la unidad con el intelecto agente, experiencia que
nos conduce, también, a la felicidad.
La tesis central del
Régimen del solitario es la siguiente: toda
ciudad y sociedad es imperfecta; por lo tanto, la única
felicidad posible será la del hombre aislado, ya sea él
solo o en una comunidad: “[…] el régimen correcto
únicamente será el del [hombre] aislado, tanto si se
trata de uno solo como si son más, en tanto no se una la
comunidad o la ciudad a sus doctrinas. A estos
[solitarios] es los que los sufíes designan con el
nombre de extranjeros, ya que, aunque vivan en sus
propios países o entre sus compañeros y vecinos, [en
realidad] son extranjeros en sus ideas, pues se han
marchado con sus pensamientos a otros niveles [de vida]
que son para ellos como sus patrias. Todo esto aparte de
otras cosas que dicen”.
Este libro de Avempace
trata, entonces, acerca de cómo debe regirse la vida
del solitario para alcanzar la máxima perfección de su
existencia. La tesis resulta desconcertante considerando
que la vida política de un individuo supone la
convivencia con la comunidad. Se vuelve todavía más
desconcertante cuando descubrimos que El régimen del
solitario, un libro teóricamente de filosofía
política, ofrece una alternativa para el individuo que,
convencido de que no existe ninguna sociedad ni modelo
político que resulte efectivo, decide alcanzar la
felicidad por sus propios medios: en el aislamiento y la
vida ascética. El objetivo de este trabajo es evaluar
los argumentos que esgrime Avempace a favor de la
soledad como la vía más certera para la obtención de la
felicidad.
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34.
Karla Xiomara Luna Mariscal
(Universidad de
Zaragoza), “Problemas teóricos y metodológicos en la
elaboración de un índice de motivos folclóricos de las
historias caballerescas del siglo
xvi” |
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La finalidad de esta
exposición es señalar algunas de las dificultades
teóricas y metodológicas que plantea el estudio del
motivo en las historias caballerescas del siglo
xvi, a
partir de la elaboración de un índice de motivos y su
posible versión informática. La confección de este
índice se inscribe en la línea de investigación abierta
por Cacho Blecua. La catalogación supone un proceso de
abstracción e interpretación que debe estar regido por
criterios lo más riguroso posibles referentes a los
problemas esenciales de esta unidad narrativa: límites,
variedad de funciones, significaciones propias de cada
ocurrencia y nivel de abstracción. Cuestiones que se
proyectan siempre en relación con la problemática
específica planteada por el corpus breve: su unidad como
género y su definición desde un punto de vista externo
como género editorial. La presencia de motivos
folclóricos como esquema argumental de muchas de estas
obras puede contribuir a su definición genérica desde un
punto de vista interno.
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35
Claudia Magos (Universidad
Nacional Autónoma de México), “La medievalización de
la Guerra de Troya” |
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Debido a que una
cultura se conforma por símbolos, a los que todos sus
integrantes conocen y en los cuales se reconocen como
miembros de una comunidad, en el Libro de Alexandre
nos es posible reconocer voces y reminiscencias de
historias y héroes antiguos que salen a nuestro paso
vestidos con ropajes nuevos para recordarnos su origen y
universalidad. Mientras en los primeros textos que
tomaron como personaje al héroe macedonio, éste seguía
las características épicas de las obras de Homero y
Hesiodo, en el texto medieval castellano se muestra a un
héroe cargado con virtudes especiales, podríamos decir
que alejado de la divinidad, y poseedor de una elevación
espiritual, transformación, o medievalización, que se
repite en el tratamiento que se da a todos los temas
clásicos en él contenidos, como en el caso de la arenga
que Alejandro dirige a su ejército, previa al primer
enfrentamiento con los persas, y en torno a la cual
versará mi trabajo: “La medievalización de la Guerra de
Troya”.
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36.
Enric Mallorquí-Ruscalleda
(Princeton University),
“«Se canta lo que se pierde»: subjetividad, escritura y
memoria en la Carajicomedia (1506-1519) y en Memoria de mis putas tristes (2004) de Gabriel García
Márquez” |
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Escribir es releer un
texto anterior, es reescribirlo. Es lo que hace Pierre
Menard con la novela de Cervantes. Es lo que hace el
maestro colombiano Gabriel García Márquez en su
recientemente publicada Memoria de mis putas tristes
(México: Mondadori, 2004). Y es lo que hizo, en su
momento, por allá en el siglo
xvi, el
anónimo autor de la Carajicomedia. Todos estos
textos responden, en último término, a una estructura
especular: versiones de un texto anterior que el relato
invierte o revierte desde los significantes literarios.
Si el autor anónimo invierte la historia ya contada por
Juan de Mena en El laberinto de Fortuna o
Trescientas (1444) para parodiarla, García Márquez
revierte la historia y las imágenes ya advertidas por el
autor anónimo constituyendo así un discurso de
continuidad dentro de la literatura escrita en español a
lo largo de todos los tiempos que pasa por la reflexión
sobre los procesos de escritura, en tanto que metáfora
de la vida y de la muerte, como forma liberadora de la
agonía y como medio de representación de memoria y de la
subjetividad, cuya ruta de revelación es, sin lugar a
dudas, la sexualidad, aunque en el caso de García
Márquez, al final de la obra ésta se vea sustituida por
el descubrimiento del amor.
Es por esta razón que,
en este trabajo, se persigue trazar los puntos de
contacto entre estos dos textos con la finalidad de
establecer su principio estructurador, esto es, explicar
a partir de qué mecanismos están organizados y a qué
motivaciones responden.
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37.
Antonio Manzanares Pascual
(Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria), “El «primitivismo» como
concepto crítico-estético en relación con la cultura
medieval. El arte de Berceo” |
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El concepto de
“primitivismo”, usual en la historia del arte y
reivindicado para sí por le estética moderna (Baudelaire,
Corot, etc.), y clave fundamental del arte de la
modernidad, se ha puesto con frecuencia de una manera
más o menos consciente y expresa en relación con la
cultura (el arte, la literatura) medieval. Desde Ernst
Robert Curtius carece de sentido albergar cualquier duda
acerca de las raíces clásicas y latinas de la cultura
medieval. Mas tal continuidad no contradice la
originalidad, el hecho de que algo nuevo y auroral
comienza a adquirir realidad y desarrollo: el
engendrarse y gestarse del espíritu europeo. El
primitivismo medieval está en relación con este carácter
originario, pues en lo originario están la inmediatez,
el candor, la infancia, el vivo sentido de lo concreto y
lo esencial que vendrán luego a ser objeto de añoranza
cuando el desenvolvimiento de la cultura haya recorrido
los caminos de lo complejo, del trasfondo, de la pérdida
de la inocencia. Por eso aconsejaba Azorín acerca de un
primitivo como Berceo: “No creáis a quien os diga que
nació a finales del siglo
xii, Berceo
es un poeta de nuestros días”. Es precisamente de Berceo
de quien hablaremos, como ejemplo eminente y singular de
este poético candor propio de la cultura del románico
―especialmente en su lenguaje (siguiendo a Guillén)―, de
este concepto de primitivismo cuya vaguedad e
imprecisión, para hacerlo proficuo, intentaremos reducir
en lo posible discutiendo sobre los problemas, las
aristas, los relativismos varios que encierra.
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38.
Gabriela Martin (El
Colegio de México), “La
tradición antihomérica en la Edad Media: Benoît de
Sainte-Maure y sus continuadores” |
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Benoît de
Sainte-Maure y, en general, el Occidente medieval, no
tuvo acceso a la obra de Homero, considerado más como el
nombre respetado de un “clérigo” de gran talento, de
gran sabiduría, cuya autoridad en materia histórica, sin
embargo, estaba fuertemente cuestionada. Los versos
56-70 del prólogo de su Roman de Troie son eco de
la condena contra Homero ―en particular de las “fábulas”
de los poetas— formuladas por Platón, retomadas por
Cicerón y estructuradas posteriormente por san Agustín y
la apologética cristiana.
Según el tópico que llega desde la Antigüedad a la Edad
Media, el mejor historiador era aquel que había sido
testigo o, todavía mejor, actor de los sucesos que
relataba. En este sentido, en la narración de los hechos
de la Guerra de Troya se privilegiaron los relatos de
dos pretendidos testigos que participaron en la guerra,
la Excidio Troiae historia y Ephemeriis belli
Troiani atribuidos respectivamente a Dares Frigio y
Dictis Cretense, que se encuentran en la base del
Roman de Troie y, de ahí, de gran parte de los
relatos medievales que recrean la guerra troyana.
Mi intención es revisar
las características comunes entre las obras de Dares y
Dictis y el Roman de Troie que muestran la manera
en la que funciona el relevo de la materia troyana: la
concepción del relato histórico, el tratamiento de las
fuentes, los modelos de escritura, la visión global de
la guerra y sus personajes, con el fin de reflexionar
sobre las fronteras entre historia y literatura que,
durante la Edad Media, encuentran un límite natural en
el llamado roman antiguo.
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39.
Purificación Martínez (East
Carolina University), “María de Molina y el ejercicio
renuente del poder en la Crónica de Fernando IV” |
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La Crónica de
Fernando IV, del siglo XIV y autor anónimo, es
considerada una crónica molinista, esto es, de defensa
acérrima de las acciones e ideología de María de Molina.
Esta mujer, tres veces reina, inspira reverencia y
admiración en el cronista, que traza con su pluma un
personaje fuerte, pero también dotado de todas las
virtudes deseables y necesarias en toda mujer noble
medieval.
A
pesar de la opinión unánime de la crítica en cuanto al
contenido ideológico de la crónica, hasta el momento no
se ha presentado un análisis detallado de cómo se
construye el personaje de María en la misma, ni tampoco
se han interpretado adecuadamente el significado de este
personaje a la hora de comprender el papel de la mujer
en la Edad Media. En el presente trabajo me propongo
examinar estos dos aspectos
En la
primera parte del trabajo examinaré los mecanismos
narratológicos empleados en la crónica. El autor crea un
personaje formidable y poderoso a través de una cuidada
selección del lenguaje empleado en relatar los sucesos
de la historia; con la reiteración de ciertos motivos
narrativos y, principalmente, con el diseño de un
narrador dependiente en sus juicios de las acciones y la
información que el personaje principal tiene a bien de
proporcionar tanto a él como al lector.
A
primera vista, el lector moderno se encuentra ante un
ejemplo de mujer fuerte que gobierna “virilmente.” Sin
embargo, tanto las acciones de María como de los hombres
que la rodean, permiten concluir que el poder de la
reina es visto por todos, incluso por ella misma, como
“extraordinario” y por ello destinado a terminar una vez
pueda restaurarse el orden natural de las cosas.
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40.
Mariana Masera (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Canciones híbridas: la
voz femenina popular y el travestismo poético culto” |
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La presencia
importante de la voz femenina es uno de los rasgos
distintivos que identifican al antiguo cancionero
popular hispánico frente a la lírica culta contemporánea
y a la lírica folklórica moderna. Esta voz femenina
desenvuelta y sensual se opone a la voz llorosa y
razonadora del amante cortesano. Como ha señalado Margit
Frenk, en su artículo “Transculturación de la voz
femenina en la lírica renacentista” (1994), existió una
necesidad de renovación del cancionero cortesano que al
hacer suyas esas “voces femeninas y al integrarlas dio
lugar a una curiosa hibridación” (p. 93). Siguiendo este
planteamiento de la erudita estudiaré y analizaré las
marcas del mestizaje en un grupo de canciones
“híbridas”; sobre todo analizaré el contraste en las
glosas, ya que recordemos los poetas cultos retomaban
los estribillos populares y los glosaban.
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41.
María Teresa Miaja de la Peña (Universidad
Nacional Autónoma de México), “El
sentido de la «fabla» en el Libro de buen amor” |
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La “fabla” en el Libro
de buen amor de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita, ocupa
un lugar preponderante en el desarrollo del mismo pues
funciona como aliento de diferentes situaciones en el
proceso del aprendizaje del ars amandi del
protagonista. Sin embargo, no es él el único personaje
que hace uso y gala de su capacidad para manejar el don
de la palabra como recurso en el Libro pues
podemos observar que tanto las medianeras, en especial
doña Urraca, como don Amor, maestro y guía, y doña
Garoça, dotada presa en el proceso del cortejo amoroso,
son asimismo hábiles dueños del preciado don.
En cada uno de ellos el
uso o aprovechamiento de la “fabla”, en la situación o
momento elegido, como instrumento de enseñanza,
convencimiento, seducción o destrucción resulta
fundamental para la construcción del texto. El papel de
la retórica, rigurosamente respetada y plenamente
cargada de la intención didáctica y moral de la época,
sirve así en el Libro al propósito amoroso.
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42.
Marco Antonio Molina (Universidad
Autónoma Metropolitana, Xochimilco y Universidad
Autónoma
de la Ciudad de México), “Hacia
una tipología del motivo del reconocimiento en el Romancero
tradicional” |
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El motivo del
reconocimiento aparece con frecuencia en el Romancero
tradicional; algunos romances están estructurados a
partir de dicho motivo (“Las señas del esposo”, por
ejemplo). Mi propósito es esbozar una tipología de sus
recursos (de qué manera los personajes se reconocen
entre sí) y relacionarlos con la función del motivo
dentro del romance. El reconocimiento se puede dar
porque uno de los personajes declara su identidad, o por
indicios que el otro interpreta. Una primera cala me
hace pensar que la utilización de determinados recursos
tiene que ver con la función del motivo y, por lo tanto,
con el efecto estético que puede tener en el poema.
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43.
John K. Moore, Jr. (University
of Alabama, Birmingham), “Soñar con casas en paisajes
medievales castellanos” |
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Un escritor
contemporáneo puede iluminarnos muchas veces sobre el
pasado medieval. Este es el caso de Gaston Bachelard, el
autoproclamado “soñador de casas” francés, que
desarrolla reflexiones modernas sobre el espacio en su
obra La poética del espacio. Al realizar una
comparación y un contraste entre los conceptos de este
filósofo y los medievales, hago referencia en mi ensayo
a varias obras castellanas como: Cantar de mio Cid,
Milagros de Nuestra Señora de Gonzalo de Berceo,
Libro de buen amor de Juan Ruiz, Celestina
de Fernando de Rojas, El conde Lucanor de don
Juan Manuel, Coplas por la muerte de su padre y
“Estando triste, seguro” de Jorge Manrique; Siete
partidas de Alfonso X, Cárcel de amor de
Diego de San Pedro, y El libro de los huéspedes
(manuscrito escurialense h.I.13). En resumen, el ensayo
se propone examinar el concepto que estas obras
medievales desarrollan sobre la casa y los contenidos de
éstas (como sillas, baúles, etc.) y analizar su
representación literaria, su relación a los conceptos
“frontera y límites”, “pueblo”, “iglesia y religión”,
“reino y vasallos”, y también la historia y su conexión
con el concepto de viaje. Al nivel más básico, los
textos medievales castellanos ofrecen una idea de la
casa distinta a la que Bachelard nos ofrece, una
diferencia cuyas raíces pueden explicarse en las
circunstancias históricas. Sin embargo, en el entorno de
lo imaginativo tanto el concepto que Bachelard tiene de
la casa como las concepciones medievales guardan cierta
afinidad o parentesco. A pesar de estas posibles
afinidades entre las concepciones de la casa y del
espacio de Bachelard y las de la literatura e historia
medievales castellanas, las indagaciones fenomenológicas
del autor moderno nunca van al grano para la persona
medieval, bien si era peregrino o guerrero, es decir, la
salvación.
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44.
Gabriela Nava (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Burla,
mordacidad y escarnio en la
poesía de Cancionero del siglo
xv” |
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En la misma línea de
la tradición de la poesía satírica y burlesca, presente
por ejemplo en las Cantigas de escarnio e maldizer,
el Cancionero general de Hernando de Castillo
recopila en su sección final, Obras de burlas
provocantes a risa, un conjunto de variadas
composiciones que explotan un humor ofensivo que se
apoya, entre otros aspectos, en la procacidad, la
violencia verbal y en elementos coprológicos.
En las Obras de
burlas, tal como lo ha señalado
Antonio Rodríguez–Moniño,
el humor va desde la “chocarrería” hasta a la “brutal
rijosidad”. El ambivalente universo de lo corporal se
conjuga con la parodia, la misoginia y la mordacidad.
Sin embargo, el tono irrisorio no es simplemente
arbitrario, sino que conlleva, en ocasiones, un juicio
crítico social encubierto. De esta manera, los autores
al igual que el público se ríen al mismo tiempo que se
burla y critica al sistema. Esta vena burlesca y
satírica que existía en la lírica del siglo
xv es
patente en la obra
de Antón de Montoro,
Diego de San Pedro, entre otros autores de la poesía
cancioneril.
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45.
María de los Reyes Nieto Pérez (Universidad
de Las Palmas de Gran Canaria), “Crónica y poesía en
el relato de las bodas y muerte del Infant García” |
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El episodio de la
Primera Crónica General que relata las bodas y
muerte del infant García recoge uno de los momentos de
mayor conmoción par el destino de Castilla, pues, al
mismo tiempo que Castilla contempla aterrorizada y
convulsa el luctuoso suceso de la muerte del infante,
mediante el que se extingue el linaje de sus fundadores,
los condes, contempla, asimismo, llena de alborozo y
esperanza, como nueva ave fénix, su renacer como
reino. Este renacer, como era de esperar en este ciclo
fundacional que tiene al linaje como asunto y a la mujer
como heroína natural del mismo, puede hacerse efectivo
mediante la figura poética de doña Sancha de León,
prometida del infante, que asume en su personalidad
épica los valores de la heroína castellana para
proseguir e impulsar el destino histórico que Castilla
se había trazado desde sus orígenes legendarios:
convertirse en reino.
La trascendencia del
momento es tal para el destino de Castilla, que no es
extraño que el relato que lo recoge en la crónica se
impregne hasta el exceso patético del sistema poético de
valores épico-legendarios que alimenta las gestas
castellanas.
Aunque descubrir y
describir este sistema de valores será objeto de esta
comunicación, lo será de forma tangencial y ancilar,
pues el objeto prioritario de la misma es analizar otro
de los grandes tesoros que la narración nos ofrece, a
saber: el contraste entre la doble información de las
fuentes en que confiesa beber el cronista: las
históricas (Tudense y Toledano) y las poéticas (Romanz
dell infant García).
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46.
Eloísa Palafox (Washington
University in St.
Louis),
“«Bien creed que non a en ’l mundo tabardié»: destierros y
despojos en El conde Lucanor” |
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La presente ponencia
tiene como objetivo proponer una lectura de El conde
Lucanor a partir de dos asuntos que reaparecen
constantemente a lo largo de los relatos que constituyen
la primera parte de esta obra: el destierro y el
despojo. Recreados de muy diversos modos, estos dos
asuntos forman parte integral de por lo menos la mitad
de los exemplos de este libro. Al grado de que,
como aquí explicaré, podría pensarse en ellos como
elementos unificadores que contribuyen a dar un tono, un
sentido y una coherencia al total de la colección. Este
“tono”, este “sentido” y esta “coherencia” están, por
supuesto, estrechamente relacionados con la ejemplaridad
de la obra. Por lo tanto esta lectura será, en última
instancia, una contribución más al estudio de la
ejemplaridad de El conde Lucanor, es
decir, a esa serie de elementos textuales que dan forma,
especificidad y coherencia a este discurso didáctico en
particular, remitiéndonos, en última instancia, a las
preferencias, ideas y preocupaciones de su autor, que
estuvieron en el origen de la colección.
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47.
Devid Paolini (The
City University of New York), “La
tradición manuscrita e impresa de las Coplas de Mingo
Revulgo” |
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Poco después de la
segunda mitad del siglo
xv se
compusieron en España las Coplas de Mingo Revulgo,
sátira anónima contra el reinado de Enrique IV, rey de
Castilla y León desde 1454 hasta 1474.
El éxito de que gozó
la obra en los siglos pasados se documenta gracias a los
diferentes manuscritos que todavía se conservan ―por lo
menos seis que pertenecen al siglo
xv― y,
sobre todo, por las numerosas ediciones ―más de dos
docenas― que vieron la luz durante el siglo
xvi.
Después de un olvido de casi trescientos años, un
renovado interés acerca de la breve sátira se despertó
de nuevo en el siglo
xx.
Numerosos estudios y ediciones fueron dedicados a las
Coplas de Mingo Revulgo, y data de 1977 la primera y
única tentativa de edición crítica de la obra por
Marcella Ciceri. Casi treinta años han pasado desde
dicha edición y nuevos manuscritos e impresos han sido (re)descubiertos.
Con el propósito, ya
en acto, de preparar en breve una nueva edición crítica
de las Coplas de Mingo Revulgo, se presentan aquí
unos cuantos datos que puedan aclarar la necesidad de
facilitar cuanto antes una puesta al día del estudio de
Ciceri.
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48.
Claudia Piña (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “Utilización de
los tópicos corteses en los decires amorosos de Jorge
Manrique” |
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La pervivencia de la
tradición del amor cortés en la poesía castellana
cancioneril del siglo
xv se
explica porque la tradición forma parte del horizonte de
expectativas de la sociedad cortesana receptora, de la
que forman parte los autores, y porque en ella se
manifiesta el ethos de la sociedad feudal. Así,
la casuística amorosa que se expresa en la poesía tiene
que ver más con un ideal social, cuya validez se
encuentra en los valores morales y sociales de la
sociedad cortesana, que con la expresión de las
experiencias personales del poeta. De ahí que la
concepción, heredada del Romanticismo, acerca de que la
originalidad de la poesía de un autor se define por
la exaltación de las
emociones sinceras del poeta es inapropiada para el
estudio de la poesía amorosa cancioneril del siglo
xv; por lo
que en la
presente investigación se ha sustentado que la
especificidad de la poesía amorosa de un autor no debe
buscarse en su separación de la tradición sino en la
utilización de los distintos tópicos corteses y en su
realización formal.
En el caso concreto de
los decires de Jorge Manrique, se intentará demostrar
que el empleo de los tópicos corteses obedece a la
intentio autorial de exaltar las cualidades del
hombre cortesano para el amor. Los tópicos del falso
amor, del amor de vista, del amor de oídas, de la
religión de amor y de la fortuna se emplean para exaltar
la fidelidad y constancia del amador, pues, como se
verá, en oposición al amor “mudable” el enamorado de la
poesía amorosa manriqueña se caracteriza por su
fidelidad y por la firmeza de su voluntad. Además, se
enaltece la fidelidad y constancia del amante al
comparar su amor con la fe religiosa y su tristeza con
el martirio, y al asegurar que su constancia podrá
vencer a la fortuna. En cuanto a los tópicos del amor
como batalla y de la muerte de amor, éstos se emplean en
el encarecimiento de la devoción del enamorado, pues
éste entrega su pensamiento, libertad, razón y voluntad
a su amada, y preferirá morir antes que dejar de amar.
Y, con respecto a los tópicos del vasallaje amoroso y de
la cuita de amor, éstos cumplen la función de exaltar la
constancia del amador a pesar de su tribulación, pues el
sufrimiento se considera parte del servicio amoroso.
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49.
Carolina Ponce (Universidad
Nacional Autónoma de México), “La triste historia de
un maestro de retórica y poética del siglo
xiii: Eberardo
el Alemán” |
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Una obra muy poco
conocida sobre retórica y poética medievales es el
Laborintus de Eberardo el Alemán. Hasta donde sé, no
existe traducción a lengua moderna, aunque la que
suscribe está elaborando una traducción al español. Se
trata de un tratado expuesto en 1105 versos, que
presentan hexámetros, dísticos elegiacos y las más
importantes formas de versificación medievales, vistos a
través de un teórico que sigue luchando por conservar la
versificación clásica, de tal suerte que los versos de
cuatro sílabas, de seis, de siete, de ocho etc., propios
de la versificación medieval, se estudian a la luz del
manejo de espondeos y yambos, a los que se añade el
análisis de las rimas. En tal sentido, el opúsculo se
convierte en un material fundamental para estudiar a
profundidad las transformaciones de la versificación
medieval.
Sin
embargo, en la ponencia que presentaré trataré el tema
anterior de manera muy breve porque lo fundamental de la
misma consistirá en la presentación de la visión que
tiene Eberardo sobre los problemas que enfrenta un
maestro de retórica y poética en su tiempo, asunto por
demás significativo puesto que ofrece un panorama
completo y crítico de la situación que los preceptores
de la materia vivían cotidianamente. Para algunos
críticos, la obra de Eberardo destila amargura y
agotamiento, pero no es ésa la opinión que defenderé en
la ponencia, ya que considero que lo que más bien
aparece en el Laborintus es una exposición
profundamente crítica de la situación que la retórica y
la poética vivían tanto en el ambiente educativo como en
la lucha que se extiende al plano general de la cultura
entre conservar unas formas clásicas trilladas o dar el
paso directamente a las nuevas formas y contenidos de la
creación poética.
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50.
Viviana Ponce Escudero (Universitat
Autònoma de Barcelona), “Florencia Pinar o el
erotismo femenino de Cancionero” |
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La ponencia que
propongo es parte de la investigación realizada para el
grado de Investigadora del Doctorado en Teoría de la
Literatura y Literatura Comparada de la Universidad
Autónoma de Barcelona, con la dirección del profesor
Enrique Ruiz Doménech: Florencia Pinar: la seducción
y el erotismo femenino en la Edad Media. Lo primero
es establecer el lugar que ocupó la poetisa dentro de la
poesía de cancionero del siglo
xv ―y
haciendo un poco de historia, el lugar que ocupó la
mujer en la escritura a través del tiempo. Así,
entonces, con la revisión de diversos textos corroborar
la idea de que dos poemas que, a pesar de que la crítica
tradicional y los estudiosos no asumen como suyos, sí le
pertenecen. Analizar de manera breve la manera de
escribir que caracteriza a Florencia Pinar: el juego de
palabras, la ambigüedad, la metáfora, lo alegórico y lo
simbólico, para decir que una mujer en tiempos de
escritura masculina usa y abusa de libertad en la
escritura.
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51.
Vicka Prilutsky (Universidad
Hebrea de Jerusalén), “Santob de Carrión y la
tradición sapiencial peninsular” |
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Como muchos otros
autores medievales, el autor de los Proverbios
morales ―Santob de Carrión― sigue siendo en gran
medida un enigma para los investigadores contemporáneos.
Son los estudios históricos y/o literarios de la
bibliografía del autor los que han posibilitado la
aclaración de aquella escasa información biográfica que
se ha podido sacar en limpio con respecto a su
personalidad y a las circunstacias de su vida.
Una de las cuestiones
irresueltas hasta hoy día es si Santob estuvo o no en la
corte. En caso de que la respuesta fuera positiva, se
plantean varios interrogantes más: la época de su
estancia en la corte y el lugar (la actividad) que
ocupaba allí. La relación entre el hecho de que Santob
escribiera una obra en castellano y el hecho de que se
trata de una obra sapiencial me conduce a plantear la
siguiente hipótesis de trabajo: los Proverbios se
escribieron por encargo, a modo de un espejo de
príncipes, para el futuro rey Don Pedro I.
Para examinar esa
hipótesis, pretendo establecer el lugar de los
Proverbios en la tradición sapiencial peninsular en
general, y su posible clasificación como espejo de
príncipes en particular.
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52. Montserrat
Ramírez Castañón (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Antroponimia femenina
en la antigua lírica popular hispánica” |
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Los nombres de
personas que tienen entrada en la antigua lírica
hispánica se convierten en signos personificantes
integrados en el registro popular; no son casuales ni
arbitrarios y poseen cierto significado. Se relacionan
con la situación social, como el oficio, la clase, el
rol o la circunstancia familiar. También implican
vínculo con el personaje evangélico, histórico o
legendario al que alude; o, bien, pueden referirse a una
región geográfica, como el lugar de origen o domicilio.
El presente análisis
incluye la antroponimia femenina en el Nuevo corpus
de la antigua lírica popular hispánica (Siglos
xv al
xvii),
expresada por la voz masculina. El carácter tradicional
de esta canción marca una diferencia con la lírica
cancioneril, en la que el caballero oculta la identidad
de la amada, para no deshonrar su castidad; aquí vemos
que el hombre de las clases labriegas utiliza el nombre
propio de su amada, con fines seductores, ya con
requiebros que la enamoren, “¡Qué bonita que soys,
Juana! / ¡Ay, Juana, cómo soys galana!” [Nuevo corpus
99 A]; ya sin ningún pudor: “Ponme la mano akí, Xuana, /
ke no perderás nada” [Nuevo corpus 1709 ter
A]. Son reveladores los contextos en que el hombre se
refiere a su amada. Aparecen con más frecuencia en las
canciones con sentido erótico, burlesco o lujurioso.
No son muchos los
nombres propios femeninos en el discurso masculino de
tipo tradicional; además, tienden a repetirse,
precisamente porque se constituyen en personajes
folclóricos y su referencia alude a un conjunto de
características peculiares. Los más frecuentes son
María, Juana, Teresa, Minguilla, Isabel y Catalina. El
gusto en la poesía popular marca también un cambio en la
actitud poética que se refleja en la profusión de
hipocorísticos, ya sea por el uso de sufijos, los más
comunes son —ica e —illa; o por aféresis,
al suprimir un sonido al principio del nombre, como en
Minga, de Dominga. Los hipocorísticos son
deícticos espontáneos y emotivos que, por lo general,
recogen la denominación habitual con que se designaba a
un individuo, son característicos del habla rústica del
castellano medieval. Los sufijos diminutivos expresan,
de manera altamente subjetiva, la relación del hablante
con la entidad disminuida. Su uso es estratégico por
parte del locutor, a fin de ejercer cierta influencia en
el ser apostrofado. La voz masculina de la antigua
lírica popular manifiesta tensión emocional mediante los
hipocorísticos de los nombres femeninos, la cualidad
puede ser positiva en términos de aprecio y afición,
aunque también negativa en términos de desprecio y
menosprecio.
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53.
Celedonio Reyes Anzaldo (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Equivalencia y oposiciones entre conceptos tratados en
Libro de buen amor” |
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El amor es el concepto
de carácter universal que da unidad temática a la obra
ruiziana y su tratamiento se da a través de una
autobiografía amorosa que sirve de eje estructural en la
composición. Ahora bien, el desarrollo que se hace del
tema está marcado por una indeterminada polarización
entre el “buen amor” y el “loco amor”. Digo que está
indeterminada, porque más allá del prólogo en prosa (en
donde se ha expresado una clara polarización) es
imposible sostener una oposición específica entre los
términos. Por otra parte, a su vez, este tratamiento del
amor lo vincula estrechamente con otros conceptos
fundamentales: Dios, el destino y la muerte, de los
cuales también se desprenden asuntos contiguos; pero no
por esto menos importantes para el propósito artístico
que se pretende (una plausible moralización), tales como
el poder del dinero, el pecado, el engaño, los efectos
del vino, la astrología, entre otros.
La conexión entre los
cuatro conceptos capitales (el amor, Dios, el destino y
la muerte) o de aquéllos con sus consecuentes, o bien
entre estos últimos, se da mediante una serie de
imprecisas relaciones binarias, ya en oposición, ya en
equivalencia. Pues, de la misma manera como sucede con
el “buen amor” y el “loco amor”, aquellas relaciones no
se resuelven expresamente en equivalencia u oposición si
se interpretan en la totalidad de la narración. De ahí
que sólo se deban interpretar en los momentos precisos
en los que se consideran en cuestión, y aún con
dificultad, ya que su tratamiento siempre está bajo la
sombra del vacilante juego de confirmar-desdecir.
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54.
Jimena Rodríguez (El
Colegio de México), “Los libros de viajes hispánicos
medievales y las crónicas de los conquistadores de México” |
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Mi trabajo responde a
una pregunta sencilla, ¿en qué medida los tipos
textuales vigentes en el siglo
xvi
influyeron en la escritura de las crónicas de
descubrimiento y conquista del Nuevo Mundo de Hernán
Cortés y Bernal Díaz? o, en otras palabras, ¿cuáles son
las tradiciones textuales que emplean para escribir sus
textos? Tanto los tipos textuales de orden
administrativo–jurídico, como las novelas de caballería
son tradiciones que influyeron en la escritura de la
Historia verdadera y las Cartas de relación
y, sin embargo, hay otro legado medieval de textos casi
tan leído como las novelas de caballería a finales del
siglo xv y
principios del xvi,
que no ha sido estudiado en su posible relación con
estas crónicas. Me refiero a los libros de viajes
hispánicos medievales, libros que “prestan”,
indirectamente, muchos de los recursos expositivos que
utilizarán Cortés y Bernal Díaz para describir el Nuevo
Mundo. Tanto en la Historia verdadera como en las
Cartas de relación perviven conceptos,
tradiciones y modelos expresivos recurrentes en el
legado medieval de libros de viajes. En este trabajo me
propongo identificar el conjunto de semejanzas, no sólo
temáticas ―los viajeros medievales y los conquistadores
coinciden en fijarse en los mismos aspectos de la
realidad― sino también formales, ya que la
identificación y caracterización del mismo me permiten
imaginar una continuidad probable de modelos o
codificaciones literarias a la hora de narrar un viaje y
dar cuenta de un mundo desconocido.
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55.
Luis Alfonso Romero Gámez (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Los amores de don
Tristán a la luz del neoplatonismo” |
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Este ensayo revisa
tres situaciones amorosas que enfrenta don Tristán en la
primera parte del libro Tristán de Leonís, a la
luz del neoplatonismo, en virtud de que dicha teoría
filosófica permeó la concepción amorosa en las tres
situaciones que se analizan, lo cual es evidente cuando
personajes como Belisenda y Florisdelfa se enamoran del
Caballero ex visu y ex auditum
respectivamente; sus motivaciones neoplatónicas las
llevan a conocer mediante el amor que sienten por don
Tristán la verdadera belleza divina; por lo anterior,
dedicamos también un espacio al análisis de la muerte de
Iseo la Brunda, quien a diferencia de las primeras que
murieron de melancolía al no conseguir a su objeto
amado, ésta muere de amor por intentar seguir a su amado
más allá de la vida.
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56.
Estela Roselló Soberón (Universidad
Autónoma Metropolitana,
Cuajimalpa
y Universidad
Autónoma
de la Ciudad de México), “Presencia y personificación de
Satanás en un reino americano: reminiscencias medievales en
la Nueva España de los siglos
xvi y
xvii” |
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Herederos de la cosmovisión medieval, los
habitantes de la Nueva España fueron testigos de la
lucha cotidiana entre los ejércitos del Bien y las
Huestes del Mal. A partir del siglo
xv y
durante los siglos
xvi y xvii,
la batalla sobrenatural entre Dios y su enemigo eterno,
el Diablo, encontró nuevos escenarios en el continente
americano.
Desde el primer
encuentro entre el Nuevo y el Viejo Mundo, América
comenzó a poblarse con seres característicos del
maravilloso cristiano medieval. Los conquistadores,
guerreros, frailes y aventureros españoles vinieron
acompañados de ángeles, santos, vírgenes, diablos y
demonios que pronto comenzaron, también, a apropiarse de
estas tierras.
El tema de la
investigación que desea presentarse en las Jornadas
Medievales es la presencia y personificación de Satanás
en el continente americano, más específicamente, en la
Nueva España de los siglos
xvi y
xvii. De
acuerdo con la tradición medieval, el Diablo contaba con
atributos físicos y sicológicos que rápidamente
encontraron expresión en las apariciones de dicho sujeto
en las tierras recién descubiertas y conquistadas.
En realidad, más
allá de explorar dicha personificación, este trabajo de
investigación busca analizar la interrelación cotidiana
entre el Diablo y los habitantes de la Nueva España. En
él se exploran las diferentes situaciones en las que se
daba este contacto cotidiano, así como se repara en los
escenarios físicos, emocionales y sensuales de dichos
encuentros.
Estudiar la
presencia del Demonio en la Nueva España puede arrojar
indicios para explicar el proceso de construcción de la
noción del Mal en dicha sociedad, pero además, estudiar
el papel que tuvo Satán en aquel orden jerárquico,
pluriétnico y estamental revela el significado que
tuvieron muchos de los miedos, anhelos prohibidos,
deseos, temores y tabúes que se depositaron en la figura
de este personaje maravilloso, mismo que fue
representado lo mismo por un cacique indígena que por
una mujer o por un esclavo africano.
Por todo ello,
estudiar los significados particulares y americanos de
una lucha sobrenatural heredada de la visión medieval
europea puede resultar un ejercicio sumamente
enriquecedor para la comprensión de la historia social y
cultural de México.
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57.
Núria Silleras-Fernández (University
of California, Santa Cruz),
“Las
reinas hispánicas y la política en la Baja Edad Media” |
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En los últimos años
se ha investigado la reginalidad medieval (“medieval
queenship”). En particular, los estudios más recientes
han señalado la importancia de las reinas que ocuparon
una posición política preeminente, un cargo de gobierno
de primera línea, como la regencia en la Corona de
Castilla y la lugartenencia en la Corona de Aragón.
Ciertamente las reinas peninsulares, a diferencia de
otras soberanas de la cristiandad occidental, tuvieron
más posibilidades de participar activamente en el
gobierno de los reinos y de ejercer considerable
autoridad de manera pública.
Esta ponencia
analizará el papel que, teóricamente, la monarquía y la
sociedad medieval reservaron para la reina. Esta visión
será contrastada con la realidad práctica del papel que
desempeñaron. Para ello se examinará la trayectoria de
diversas reinas peninsulares bajo medievales: Leonor de
Sicilia, Sibila de Fortià, Violant de Bar, Maria de
Luna, Catalina de Lancaster, Blanca de Navarra, María de
Castilla e Isabel la Católica. También se abordará el
concepto de “reginalidad” ―mi traducción al español del
concepto inglés “queenship”. He presentado el concepto
“reginalidad” a la Real Academia de la Lengua Española
para su inclusión en el diccionario, y estoy a la espera
de recibir noticias al respecto.
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58.
Ángel Trejo Barrientos
(Universidad
Nacional Autónoma de México), “El
prólogo del Libro de buen amor: ¿oración meditativa o
sermón paródico?” |
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Uno de los fragmentos del
Libro de buen amor que nos permite adentrarnos a
su naturaleza, al mismo tiempo doctrinal y humorística,
es precisamente el llamado prólogo en prosa. A lo largo
de los años se ha advertido que el proemio de la obra de
Juan Ruiz es un sermón construido bajo los usos de la
retórica medieval, que sigue los preceptos del llamado
sermón universitario. Dichos discursos eran
hechos para la discusión académica entre clérigos
universitarios, al poner ante un auditorio el desarrollo
personal de un thema, se estaba poniendo a
discusión la manera de exponerlo y las consecuencias de
esa interpretación de las escrituras.
Como todo proemio, el
prólogo en prosa es una invitación al auditorio a leer o
escuchar la obra, sin embargo se ha dicho que el prólogo
no sólo es una explicación al escucha o lector de la
obra, sino una justificación ideológica, como lo apunta
Genaro MacLennan, quien considera que simplemente es un
prólogo, que efectivamente está construido con recursos
retóricos cristianos, pero dado que su función principal
es introducir al Libro, es más bien la
justificación intelectual del mismo, cuya forma en
todo caso es el de la arcaica
oración meditativa.
Sobre el prólogo ya Felix
Lecoy había comentado que el fragmento era un sermón
paródico que podía comparársele al sermon joyeaux,
sin embargo la seriedad del prólogo sería
defendida más tarde por Pierre Ullman que, no obstante
que deja de lado las ambigüedades significativas y el
humor del prólogo, establece la relación del prologo
en prosa del Libro de buen amor con el
sermón universitario e integra las oración
principal, el ruego a Dios y los Gozos a santa María
como partes de este proemio. Luego de esto, la discusión
será si es un sermón serio o paródico, doctrinal o
humorístico; o una justificación ideológica en forma de
oración meditativa que se añadió después, supuesto que
se refuerza con el hecho de que este texto sólo aparece
en el manuscrito S.
Trataremos de adentrarnos
tanto en las estrategias de construcción, como en los
temas que se abordan en el prólogo en prosa, para
tratar de establecer la relación entre las herramientas
que la propia perceptiva del ars praedicandi y
los mensajes ambiguamente doctrinales que Juan Ruiz
emite con ellas. En este sentido, el propósito de esta
ponencia será señalar el problema del análisis retórico
en la obra de Juan Ruiz, a partir del supuesto de que la
ambigüedad del Libro de buen amor se
anuncia ya en este fragmento. Veremos que esta
ambigüedad pone en tensión la relación entre los dos
tipos de amor (el buen amor de dios, y el loco amor del
hombre) y la naturaleza del libre albedrío, que
como señaló también Ullman, forma parte de una discusión
teológica entre voluntaristas e intelectualistas sobre
el papel del entendimiento humano en su accionar ético,
y sobre la intervención divina en este mismo proceso. Lo
que resulta, ya lo sabemos, es la confusión entre
voluntad y pecado, buen amor y loco amor. ¿Qué es lo que
recomienda Juan Ruiz? Tal vez sólo quiso señalar el
problema de la contradicción entre el cuerpo y el alma
como encrucijada permanente en el hombre.
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59.
Agustín Tonatihu Torres Miranda (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Convergencias entre el
Arderique y la narrativa caballeresca breve: una
interpretación” |
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La veintena de obras
que Víctor Infantes ha clasificado como “relatos
caballerescos breves” posee un conjunto de rasgos
distintivos, entre los que pueden contarse: el origen
medieval, la brevedad y la posesión de un “estilo
narrativo propio frente a los libros de caballerías”.
Nieves Baranda añade que no hay un gran desarrollo
psicológico.
Por
otra parte, Dorothy Molloy Carpenter ha señalado
características singulares de El libro del esforzado
caballero Arderique, obra anónima que sobrevive en
una sola edición, tales como las intervenciones del
narrador, las descripciones y los rasgos distintivos del
héroe (entre muchas más). También cabe señalar alguna
otra tal como el desarrollo de las batallas, e incluso
la manera en la que está segmentado el texto. En
palabras de Daniel Eisenberg, es una obra “curiosa”.
En mi
comunicación intento mostrar, por medio de un revisión
que sume la observación de los aspectos mencionados, que
dichas peculiaridades pueden dar pie para interpretar el
Arderique como una obra de transición entre los
libros de caballerías y la narrativa caballeresca breve.
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60.
Martha Elena Venier (El
Colegio de México), “Reposo de otro trabajo: La gaya
ciencia de Enrique de Villena” |
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Puesto que un texto
tan fragmentado apenas permite especular hacia dónde se
encaminaba Villena, procuraré relacionar la exposición
descriptiva del estado de la lengua y la escritura en su
siglo con obras que la precedieron y su posible
influencia. La clasificación de las letras y su
pronunciación es, en “La gaya ciencia”, recuento
objetivo; no hay, como en gramáticas posteriores (Elio
Antonio en especial), la necesidad de establecer
correspondencia ideal o deseable de uno a uno entre
grafía y pronunciación.
Me
interesa combinar estos fragmentos del arte de trovar
con los recursos ―podrían llamarse fonéticos― que
Villena había encontrado para su traducción de la
Eneída, a la que precede razón pormenorizada de cómo
y por qué escoge ciertas soluciones gráficas.
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61.
José Carlos Vilchis Fraustro (Universidad
Nacional Autónoma de México), “Doña Endrina en una genealogía de dudoso
linaje” |
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La comunicación que
expongo representa un esfuerzo por analizar los
elementos que, en el Libro de buen amor, tiene
doña Endrina y que utiliza el Arcipreste para seducirla.
En esta serie de factores, en suma, se puede apreciar
tanto un panorama alentador como uno pesimista para los
fines amatorios del protagonista. En particular me
interesa que, al considerar estas dos perspectivas para
realizar la seducción, en la línea de sangre de doña
Endrina hay un punto que es de llamar la atención. Para
el lector de la actualidad es necesario explicar la
importancia concedida al linaje en la Edad Media y, a su
vez, meditar en que, para el caso del Arcipreste, puede
considerarse como un concepto necesario y vital para
conquistar a la primera mujer después de recibir los
consejos de don Amor. A lo largo de la historia de la
crítica literaria, en los estudios enfocados al Libro
de buen amor, se han realizado trabajos que tienen
la tendencia de analizar a las mujeres, que ahí aparecen
descritas, bajo visiones globalizadoras. Con ellos se ha
arrojado mucha luz para entender los juegos de seducción
del Arcipreste; sin embargo, este elemento en doña
Endrina es tan paradigmático que de ahí la necesidad de
separarla del conjunto, tratar de individualizarla (no
solamente como una versión análoga de la Galatea del
Phamphilus de amore) y, a su vez, desvelar con mayor
énfasis las intenciones del Arcipreste: seducirla y
obtener sus favores sexuales, con la inteligencia
necesaria como para buscar el camino más accesible al
lecho.
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62.
Lillian von der Walde Moheno (Universidad
Autónoma Metropolitana, Iztapalapa), “Entretenimiento
cortesano: La coronación de la señora Gracisla” |
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La coronación de la
señora Gracisla,
atribuida convincentemente a Juan de Flores por Joseph
J. Gwara, es una obra que contiene particularidades de
interés para el investigador de la vida y la literatura
del siglo xv. Presenta una estructura que permite
aseverar el fenómeno de la reduplicación en lo que
compete al número de fábulas; además, no se emplea la
primera persona a diferencia de las novelas
sentimentales, sino que hay una narratio extensa
―si bien se halla fragmentada quizá por la incidencia de
la preceptiva retórica. Incluye series de composiciones
poéticas que cumplen cometidos diversos. En lo que
respecta a su contenido, es una preciosa muestra de las
diversiones nobiliarias en boga; de esta suerte, es
posible afirmar que se trata de una obra de
entretenimiento cortesano; en buena medida, mediante la
reseña, precisamente, de los placeres colectivos
nobiliarios. También es una obra de nacionalismo
castellano, entre otros muchos aspectos que habré de
analizar. Mi aproximación se realiza partiendo de la
hipótesis de que, aunque indirectamente pueda revelar a
personajes coetáneos ―cosa que no es del todo extraña en
la época― se trata de una obra ficticia (con evidentes
guiños intertextuales, además). Mi ponencia, pues, elude
lo que ha sido el uso en los estudios de La
coronación de la señora Gracisla, esto es, que
deriva de un asunto histórico concreto.
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63.
Irene Zaderenko (Boston
University), “Leyendas
cidianas de Cardeña” |
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Los numerosos
indicios de la considerable erudición, para la época,
del autor/autores del Poema de mio Cid (PMC),
así como la vinculación histórica del héroe con Cardeña
y el papel prominente del monasterio en el Poema,
han llevado a que, de tarde en tarde, resurja en la
crítica el intento de situar la elaboración de la gesta
en el monasterio castellano. Sabemos que en fecha tardía
los monjes aprovecharon la vinculación con Cardeña tanto
de Rodrigo Díaz como de Jimena, quien trasladó al
monasterio el cadáver de su esposo después de abandonar
Valencia, para exhibir ante peregrinos curiosos no sólo
el cuerpo “incorrupto” del Cid sino también “reliquias”
relacionadas con el Poema: la espada Tizona, el
escaño utilizado por Rodrigo en las cortes de Toledo y
la tumba de Babieca, “enterrado” en los jardines del
monasterio. En Cardeña se elaboró, además, una perdida
Estoria caradignense del Cid que se intentó hacer
pasar como obra de Ibn al-Faray, el alguacil histórico
de Rodrigo Díaz. Esta obra fue incorporada a la
interpolación cidiana que aparece en el manuscrito regio
de la Estoria de España del siglo
xiv, lo que
nos permite conocer parte de su contenido. La Estoria
caradignense terminaba con una exposición de la
Leyenda cidiana de Cardeña, una cuasi hagiografía de
Rodrigo Díaz de Vivar que intentaba explicar el origen
de las “reliquias” cidianas que se exhibían en el
monasterio. Es posible, por tanto, que el PMC sea
producto de la cultura clerical del monasterio que más
razones tenía para interesarse por la “historia” de
Rodrigo Díaz y del cual surgieron numerosas leyendas
cidianas.
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